Une partie de campagne intergeneracional a través de la literatura, la pintura y el cine, durante la segunda mitad del Siglo XIX y la primera del XX.
UNE PARTIE DE CAMPAGNE
Mediometraje (40-45 min.), 1936 (estrenada en 1946). Productor: Pierre Braunberger. Director: Jean Renoir.
Mediometraje (40-45 min.), 1936 (estrenada en 1946). Productor: Pierre Braunberger. Director: Jean Renoir.
Montaje: Marguerite Houllé. Fotografía:
Claude Renoir-J.S.Bourgoin.
Intérpretes: Sylvia Bataille (Henriette), George
D'Arnoux (Henri), André Gabriello (Monsieur Dufour), Jeanne Marken (Madame Dufour),
Jacques B. Brunius (Rodolphe), Paul Temps (Anatole), Gabrielle Fontan (abuela)…
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| Renoir y Braunberger, años después |
LA PROTAGONISTA
Sylvia (Maklès) Bataille
(1908-1993), hija de emigrantes rumanos de origen judío, conoció al escritor ("el
apóstol de la transgresión") Georges Bataille (1897-1962) en 1924, cuando Sylvia
estaba haciendo el bachillerato, se casaron en 1928 y se separaron en 1934,
aunque no se divorciaron hasta 1946. Sylvia empezó una relación con el filósofo
(refundó el psicoanálisis moderno) Jacques Lacan en 1938, pero no se casaron
hasta 1953. Lakan, por cierto, tenía una pésima opinión de los actores. El
hecho de que no se pudiera estrenar la película en su momento supuso un
verdadero contratiempo para ella porque se trataba de su primer papel como
protagonista. El estreno a su debido tiempo pudo haber sido el impulso
definitivo a su carrera. A partir de 1940, su condición de judía y la ocupación
alemana significó la parálisis casi total de su carrera, aunque consiguió
evitar que la detuvieran y la internaran en un campo de exterminio refugiándose en el Sur de Francia, menos controlado, y cambiando frecuentemente de residencia. Mientras, Lakan permanecía en París, trabajando en un hospital militar. Al
finalizar la ocupación, entre la parálisis que había sufrido su carrera y el
poco estímulo que recibía de Lakan para que la reanudara se apartó progresivamente de la interpretación. También, en buena medida, porque la
inteligencia y la capacidad de la actriz daban para otras actividades por las
que se sentía más interesada. La vida de Sylvia Bataille daría, en manos competentes, para una extraordinaria película.
Sylvia Bataille tuvo dos hijas: Laurence Bataille (1930-1996), psicoanalista y escritora, y Judith (Lacan) Miller, (1941-2017), filósofa y escritora.
Sylvia Bataille tuvo dos hijas: Laurence Bataille (1930-1996), psicoanalista y escritora, y Judith (Lacan) Miller, (1941-2017), filósofa y escritora.
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EL CUENTO
Como es habitual en el cine
europeo, las trasposiciones de una obra literaria a otra cinematográfica suelen
ser fieles a la original, dentro de lo posible. En el caso de Renoir, la
influencia de la pintura de su padre; el paisaje, tan conocido por él y la
época, la conocida a través de su familia y la vivida por él, hicieron que encontrara el lugar ideal para
situar la acción.
“Se trataba de la historia de un
amor fracasado, seguido de una vida frustrada… Maupassant, en pocas páginas,
nos dice lo esencial. La trasposición a la pantalla de lo esencial de una gran
historia me atraía… Nos instalamos a orillas del Loing, a algunos kms de
Marlotte. Aquello me recordaba mis comienzos: allí rodé La fille de l’eau”, (film mudo de 1925 y primero de su filmografía).
Explica Renoir:
“Había concebido el guión para el buen tiempo…
Me imaginé planos con un sol resplandeciente… Los vientos cambiaron y una gran
parte de la película se rodó con una fuerte lluvia… Por eso cambié el guión y
resultó bueno para la película. La amenaza de tormenta aportó una dimensión nueva
al drama”.
Porque aunque los elementos sean de comedia, es un drama centrado en el antes y el después de la excursión, con el cambio que se va a producir en la vida de la protagonista, Henriette. Para ella, ese día en el campo ha sido el descubrimiento de un paisaje desconocido que la subyuga. Disfruta con el paseo en barca, se extasía con los trinos de los ruiseñores, le colma de una felicidad desconocida la sensación de libertad que experimenta al vivir, aunque sólo sean unas horas, en otro mundo, lejos del sucio y maloliente entorno que le rodea en su barrio de la ciudad. Su resistencia ante el acoso de Henry decrece por momentos y la sensación de dejar hacer aumenta porque en el fondo es lo que desea.
Sylvia Bataille, involucrada al máximo en su papel y en la película, extrae todos los matices que requiere la situación, haciendo suya la evolución del personaje; sabiamente llevada de la mano por Renoir, que, conforme pasan los días, advierte las posibilidades de la actriz. La expresión de ella después de la seducción es elocuente.
CAZADORES Y PRESAS. LA TRANSFORMACIÓN DE HENRIETTE.
Paseo en barca, galanteos, tentaciones, pasiones a flor de piel que se intentan reprimir... Las parejas ya están elegidas aunque la acción se centrará en los personajes principales, Henriette y Henri. Madre e hija se separan y cada una sigue su propia aventura. Cuando se vuelvan a reunir la Sra. Dufour adivinará en la expresión de Henriette lo que ha sucedido.
EL DIRECTOR
Sylvia Bataille, involucrada al máximo en su papel y en la película, extrae todos los matices que requiere la situación, haciendo suya la evolución del personaje; sabiamente llevada de la mano por Renoir, que, conforme pasan los días, advierte las posibilidades de la actriz. La expresión de ella después de la seducción es elocuente.
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| No es frecuente que en un Primer Plano la mirada se dirija a la cámara, pero expresa a la perfección lo que siente Enriette después de lo ocurrido. Y, en la siguiente foto, qué futuro le espera |
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| La relación con Anatole ya no podrá ser la misma |
CAZADORES Y PRESAS. LA TRANSFORMACIÓN DE HENRIETTE.
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| Los canotiers ven a la madre y a la hija aburridas, mientras sus familiares duermen. Ellas se van a los columpios y se divierten. Ellos esperan el momento propicio para la conquista. |
EL DIRECTOR
Desentenderse de Une partie de campagne para hacer Les bas-fonds, fue una decisión interesada,
tomada por Jean Renoir en su propio beneficio, aunque en sus memorias dé como motivo
principal el deseo del productor, Braunberger, de convertir la película en un
largometraje. El abandono resultó crucial para la carrera de Renoir porque le
permitió trabajar con unos medios artísticos y económicos muy superiores, con
los que pudo dar una medida exacta de sus condiciones como guionista-director,
con la colaboración de Charles Spaak, guionista de La kermesse héroïque, entre otros grandes éxitos y un actor como Jean Gabin, al que convirtió en una
estrella. Las películas realizadas entre 1936 y 1940 situaron a Renoir entre
los mejores directores europeos y facilitaron su pase al cine americano. A
pesar de sus desencuentros, Sylvia
Bataille siempre lo consideró un gran director, "capaz de sacar de un intérprete
lo mejor de sí mismo".
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AYUDANTES DE DIRECCION, MERITORIOS Y EXTRAS SIN FRASE
Futuros directores, como JACQUES
BECKER, IVES ALLEGRET y LUCHINO VISCONTI (un sorprendente
"seminarista"), el fotógrafo HENRI CARTIER BRESSON, el escritor
GEORGE BATAILLE, del que ya estaba separada la actriz cuando se rodó la
película, que ejercía de extra sin frase y de psicoanalista en vacaciones. Jacques Becker también veraneaba en Mariotte-sur-Loing y era amigo de Paul Cèzanne, hijo del pintor, de forma que su relación con Renoir estaba basada en muchos aspectos comunes.
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1. Sylvia entre Henri Cartier-Bresson y Jacques Becker,
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UN DÍA DE FIESTA EN LAS RIBERAS DEL RÍO A TRAVÉS DE SUS
PINTORES
El río, las barcas, los restaurantes de las riberas (guinguettes), como La Grenouillère, los pintores y escritores que inmortalizaron aquella época, todos en la memoria de Jean Renoir cuando dirigió La fille de l'eau (1925) y Une partie de campagne (1936). La Primera Guerra Mundial 1914-1918 lo cambiaría casi todo.
El río, las barcas, los restaurantes de las riberas (guinguettes), como La Grenouillère, los pintores y escritores que inmortalizaron aquella época, todos en la memoria de Jean Renoir cuando dirigió La fille de l'eau (1925) y Une partie de campagne (1936). La Primera Guerra Mundial 1914-1918 lo cambiaría casi todo.
1. Alfred Sisley: las riberas del Río Loing, afluente del Sena.
2. Claude Monet: el Sena. 3. Pierre Auguste Renoir: El columpio.
4. Edouard Manet: Paseo en barca. 5. Renoir: Le moulin de la Galette |
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6. Paul Cèzanne: estanque. 7. Monet: La grenouillère (restaurant)
8. Vincent van Gogh: Guinguette (restaurant en la ribera)
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LOS FOTÓGRAFOS: DENISE BELLON Y ELI LOTAR
ESCRITORES, FILÓSOFOS, PENSADORES TRANSGRESORES... Y ESPOSOS Y PADRES DE SUS HIJAS: GEORGE BATAILLE Y JACQUES LACAN











































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