jueves, 25 de abril de 2019

SYLVIA BATAILLE, Maupassant, Renoir (padre e hijo), Visconti, Cartier-Bresson...


Une partie de campagne intergeneracional a través de la literatura, la pintura y el cine, durante la segunda mitad del Siglo XIX y la primera del XX.



UNE PARTIE DE CAMPAGNE 
Mediometraje (40-45 min.), 1936 (estrenada en 1946). Productor: Pierre Braunberger. Director: Jean Renoir. 
Montaje: Marguerite Houllé. Fotografía: Claude Renoir-J.S.Bourgoin. 
Intérpretes: Sylvia Bataille (Henriette), George D'Arnoux (Henri), André Gabriello (Monsieur Dufour), Jeanne Marken (Madame Dufour), Jacques B. Brunius (Rodolphe), Paul Temps (Anatole), Gabrielle Fontan (abuela)…


El comienzo de la excursión en el carro del lechero. Como narra 
Guy de Maupassant, las afueras de París eran poco agradables:  
"...en ambos lados de la carretera crecía un campo 
interminablemente desnudo, sucio y apestoso.  
Uno habría dicho que una lepra lo había asolado..." 
La llegada a su destino, el río, será como llegar a un oasis.
Durante el rodaje hubo ciertos discrepancias entre director y actriz protagonista, que se acentuaron a raíz del abandono de Renoir, que dejó al equipo en la estacada para irse a dirigir “Les bas-fonds” (Los bajos fondos). El montaje lo realizó la editora y entonces compañera de Renoir, Marguerite Houllé. La falta de implicación de Renoir, centrado en el rodaje de sus siguientes películas, la ocupación de Francia por Alemania y la marcha del director a Hollywood para proseguir allí su carrera, hicieron el resto.


Renoir y Braunberger, años después
Al terminar la guerra, la insistencia de la actriz y del productor Braunberger, también deseoso de estrenarla a pesar de los años transcurridos, convencieron al no muy entusiasta Renoir para que revisara lo único que no había sido destruido durante la ocupación alemana: el negativo. Lo había salvado de la destrucción Henry Langlois, archivista, restaurador y cofundador de la Cinemathéquè Française.


LA PROTAGONISTA

Sylvia (Maklès) Bataille (1908-1993), hija de emigrantes rumanos de origen judío, conoció al escritor ("el apóstol de la transgresión") Georges Bataille (1897-1962) en 1924, cuando Sylvia estaba haciendo el bachillerato, se casaron en 1928 y se separaron en 1934, aunque no se divorciaron hasta 1946. Sylvia empezó una relación con el filósofo (refundó el psicoanálisis moderno) Jacques Lacan en 1938, pero no se casaron hasta 1953. Lakan, por cierto, tenía una pésima opinión de los actores. El hecho de que no se pudiera estrenar la película en su momento supuso un verdadero contratiempo para ella porque se trataba de su primer papel como protagonista. El estreno a su debido tiempo pudo haber sido el impulso definitivo a su carrera. A partir de 1940, su condición de judía y la ocupación alemana significó la parálisis casi total de su carrera, aunque consiguió evitar que la detuvieran y la internaran en un campo de exterminio refugiándose en el Sur de Francia, menos controlado, y cambiando frecuentemente de residencia. Mientras, Lakan permanecía en París, trabajando en un hospital militar. Al finalizar la ocupación, entre la parálisis que había sufrido su carrera y el poco estímulo que recibía de Lakan para que la reanudara se apartó progresivamente de la interpretación. También, en buena medida, porque la inteligencia y la capacidad de la actriz daban para otras actividades por las que se sentía más interesada. La vida de Sylvia Bataille daría, en manos competentes, para una extraordinaria película.

Sylvia Bataille tuvo dos hijas: Laurence Bataille (1930-1996), psicoanalista y escritora, y Judith (Lacan) Miller, (1941-2017), filósofa y escritora.
En 1935 la fotógrafa Denise Bellon le hizo una serie de fotos 
en la nieve. Ésta y las del columpio durante el rodaje, 
hechas por Eli Lotar, son, pasados los años, una invitación 
al optimismo y a la "joie de vivre", como cuando se hicieron.

EL CUENTO

Como es habitual en el cine europeo, las trasposiciones de una obra literaria a otra cinematográfica suelen ser fieles a la original, dentro de lo posible. En el caso de Renoir, la influencia de la pintura de su padre; el paisaje, tan conocido por él y la época, la conocida a través de su familia y la vivida por él, hicieron que encontrara el lugar ideal para situar la acción.


“Se trataba de la historia de un amor fracasado, seguido de una vida frustrada… Maupassant, en pocas páginas, nos dice lo esencial. La trasposición a la pantalla de lo esencial de una gran historia me atraía… Nos instalamos a orillas del Loing, a algunos kms de Marlotte. Aquello me recordaba mis comienzos: allí rodé La fille de l’eau”, (film mudo de 1925 y primero de su filmografía).


LA PELÍCULA

Explica Renoir:

“Había concebido el guión para el buen tiempo… Me imaginé planos con un sol resplandeciente… Los vientos cambiaron y una gran parte de la película se rodó con una fuerte lluvia… Por eso cambié el guión y resultó bueno para la película. La amenaza de tormenta aportó una dimensión nueva al drama”.


Porque aunque los elementos sean de comedia, es un drama centrado en el antes y el después de la excursión, con el cambio que se va a producir en la vida de la protagonista, Henriette. Para ella, ese día en el campo ha sido el descubrimiento de un paisaje desconocido que la subyuga. Disfruta con el paseo en barca, se extasía con los trinos de los ruiseñores, le colma de una felicidad desconocida la sensación de libertad que experimenta al vivir, aunque sólo sean unas horas, en otro mundo, lejos del sucio y maloliente entorno que le rodea en su barrio de la ciudad. Su resistencia ante el acoso de Henry decrece por momentos y la sensación de dejar hacer aumenta porque en el fondo es lo que desea. 
Sylvia Bataille, involucrada al máximo en su papel y en la película, extrae todos los matices que requiere la situación, haciendo suya la evolución del personaje; sabiamente llevada de la mano por Renoir, que, conforme pasan los días, advierte las posibilidades de la actriz. La expresión de ella después de la seducción es elocuente.
No es frecuente que en un Primer Plano la mirada se dirija 
a la cámara, pero expresa a la perfección lo que siente Enriette 
después de lo ocurrido. Y, en la siguiente foto, qué futuro le espera


La relación con Anatole ya no podrá ser la misma

CAZADORES Y PRESAS. LA TRANSFORMACIÓN DE HENRIETTE.
Los canotiers ven a la madre y a la hija aburridas, mientras 
sus familiares duermen. Ellas se van a los columpios y se divierten. 
Ellos esperan el momento propicio para la conquista.






Paseo en barca, galanteos, tentaciones, pasiones a flor de piel que se intentan reprimir... Las parejas ya están elegidas aunque la acción se centrará en los personajes principales, Henriette y Henri. Madre e hija se separan y cada una sigue su propia aventura. Cuando se vuelvan a reunir la Sra. Dufour adivinará en la expresión de Henriette lo que ha sucedido.
En tierra, la tentación será irresistible y la resistencia de ella 
cada vez más débil ante los avances del experimentado Henri, 
que gana terreno mientras ella parece no darse cuenta, 
abstraída en la contemplación de los ruiseñores.






EL DIRECTOR

Desentenderse de Une partie de campagne para hacer Les bas-fonds, fue una decisión interesada, tomada por Jean Renoir en su propio beneficio, aunque en sus memorias dé como motivo principal el deseo del productor, Braunberger, de convertir la película en un largometraje. El abandono resultó crucial para la carrera de Renoir porque le permitió trabajar con unos medios artísticos y económicos muy superiores, con los que pudo dar una medida exacta de sus condiciones como guionista-director, con la colaboración de Charles Spaak, guionista de La kermesse héroïque, entre otros grandes éxitos y un actor como Jean Gabin, al que convirtió en una estrella. Las películas realizadas entre 1936 y 1940 situaron a Renoir entre los mejores directores europeos y facilitaron su pase al cine americano. A pesar de sus desencuentros, Sylvia Bataille siempre lo consideró un gran director, "capaz de sacar de un intérprete lo mejor de sí mismo".

Retocando el maquillaje, controlando la luz, el encuadre, 
preservando el espíritu de Maupassant y el de su guión... 
Pero, a veces, dejando hacer porque quizá su mente 
se estaba escapando a otro lugar, pensando en otra película



AYUDANTES DE DIRECCION,  MERITORIOS Y EXTRAS SIN FRASE

Futuros directores, como JACQUES BECKER, IVES ALLEGRET y LUCHINO VISCONTI (un sorprendente "seminarista"), el fotógrafo HENRI CARTIER BRESSON, el escritor GEORGE BATAILLE, del que ya estaba separada la actriz cuando se rodó la película, que ejercía de extra sin frase y de psicoanalista en vacaciones. Jacques Becker también veraneaba en Mariotte-sur-Loing y era amigo de Paul Cèzanne, hijo del pintor, de forma que su relación con Renoir estaba basada en muchos aspectos comunes.

1. Sylvia entre Henri Cartier-Bresson y Jacques Becker, 
con un sonriente Luchino Visconti detrás. 2. El seminarista de 
la izquierda es George Bataille, exesposo de Sylvia.
UN DÍA DE FIESTA EN LAS RIBERAS DEL RÍO A TRAVÉS DE SUS PINTORES
El río, las barcas, los restaurantes de las riberas (guinguettes), como La Grenouillère, los pintores y escritores que inmortalizaron aquella época, todos en la memoria de Jean Renoir cuando dirigió La fille de l'eau (1925) y Une partie de campagne (1936). La Primera Guerra Mundial 1914-1918 lo cambiaría casi todo.
1. Alfred Sisley: las riberas del Río Loing, afluente del Sena. 
2. Claude Monet: el Sena. 3. Pierre Auguste Renoir: El columpio. 
4. Edouard Manet: Paseo en barca. 5. Renoir: Le moulin de la Galette 










6. Paul Cèzanne: estanque. 7. Monet: La grenouillère (restaurant)
8. Vincent van Gogh: Guinguette (restaurant en la ribera)
EL RODAJE: DELANTE Y DETRÁS DE LA CÁMARA







LOS FOTÓGRAFOS: DENISE BELLON Y ELI LOTAR
Esta foto de Denise Bellon creo que pertenece a la 
serie hecha en la nieve en 1935 y parece probable que la hiciera 
S. Bataille. Solo Bellon fotografió la Exposition Surrealisme (1938). 
Eli Lotar cubrió todo el rodaje de la película, de forma que 
buena parte de las que están en este trabajo son suyas.
ESCRITORES, FILÓSOFOS, PENSADORES TRANSGRESORES... Y ESPOSOS Y PADRES DE SUS HIJAS: GEORGE BATAILLE Y JACQUES LACAN







No hay comentarios:

Publicar un comentario