domingo, 28 de octubre de 2018

THELMA RITTER, New York, 1902 - 1969


El comentario de Thelma Ritter sobreimpreso en la foto se refiere al hecho de ser nominada en seis ocasiones para el Oscar a la mejor actriz de reparto, sin conseguirlo en ninguna ocasión. Es algo que ha ocurrido otras veces, aunque sólo se suelen recordar los casos de Deborah Kerr y Glenn Close, en el apartado de actriz protagonista, en idéntico número de ocasiones. A Ritter le sucedió en las siguientes películas: 
  1. 1950. All about Eve (Eva al desnudo), Joseph L. Mankievicz, 20th Century Fox. Ganó Josephine Hull por Harvey
  2. 1951. The mating season (Casado y con dos suegras), Mitchell Leisen, Paramount. Ganó Kim Hunter por Un tranvía llamado deseo
  3. 1952. Whit a song in my heart (Con una cancion en mi corazon), Walter Lang, 20th Century Fox. Ganó Gloria Grahame por The bad and the beautiful (Cautivos del mal).
  4. 1953. Pickup on south street (Manos peligrosas), Samuel Fuller, 20th Century Fox. Ganó Donna Reed por From here to eternity (De aquí a la eternidad), 20th Century Fox, Fred Zinneman. 
  5. 1959. Pillow talk (Confidencias a medianoche), Michael Gordon, Universal. Ganó Shelley Winters por El diario de Ana Frank
  6. 1962. Birdman of Alcatraz (El hombre de Alcatraz), John Frankenheimer, Norma-United Artist. Ganó Patty Duke por The miracle worker (El milagro de Ana Sullivan).
CONSIDERACIONES
Como es lo más habitual en las concesiones de galardones cinematográficos, en cualquiera de sus apartados y ocurra en Hollywood o en cualquier otro lugar, la Comedia no está entre los géneros preferidos por los votantes, que la consideran un género menor. Dramas, dramones, biografías de grandes personalidades, películas históricas o personajes con determinadas limitaciones físicas o mentales, son más susceptibles de impresionar a los jurados correspondientes. Aunque hay películas de muy difícil encasillamiento en un género concreto la comedia es, en mi opinión, el género más difícil, especialmente a nivel de interpretación. Son numerosas las películas dramáticas en las que un comediante nato -decidido a hacer un cambio de registro- es capaz de moverse con soltura y resultar convincente, haciéndonos olvidar que es un experto en un género muy distinto. Sin embargo, no es nada frecuente ver a un especialista en drama actuar con naturalidad en una comedia; se nota que intenta ser gracioso, ocurrente o simpático y no pasa de ser un mal imitador de otro que sí lo es (adivina quién).

En el listado anterior he añadido los nombres de las ganadoras y el título de las películas correspondientes de cada una de las nominaciones en las que Thelma Ritter no pasó de dama de honor, para que cada persona pueda sacar sus propias conclusiones. Debo confesar -y no sólo en el caso de ella- que en la mayoría de las ocasiones resulta muy difícil considerar una interpretación superior a las otras; pero hay veces que es claramente cuestionable, como en el caso de Josephine Hull, en Harvey, que tenía el principal papel femenino, de forma que no era el de actriz de reparto el apartado en el que debía haber sido nominada. Cierto es, sin embargo, que cuando una película está hecha para el exclusivo lucimiento de un o una protagonista, todos los demás componentes del reparto se convierten automáticanebte en intérpretes de soporte.

En el caso de Thelma Ritter, la lista de nominaciones que no tuvieron el galardón correspondiente es más amplia y se deben añadir: tres veces en los Golden Globe, una vez en los Emmy y cinco en los Premios Laurel. Fue en el teatro en donde la nominación se vió confirmada con el galardón: el Premio Tony de 1957 como mejor actriz en Musical, compartido con Gwen Verdon, por New girl in town. No es de extrañar, pues, que Ritter se sintiera quince veces como la dama de honor perpetua y sólo una como la novia... Hay que puntualizar que de las seis nominaciones no todas se pueden clasificar como comedias, aunque si fueron dramas todas las premiadas.

En el reparto y en el equipo técnico y artístico aparece el actor, 
coreógrafo y director Bob Fosse, que dejó la interpretación 
(Mi hermana Elena), para centrarse en su labor como director 
en cine y teatro que culminaría en películas como Cabaret.
  Una buena prueba de la amplitud de registros de Thelma Ritter.



Thelma Ritter empezó su carrera como actriz de teatro aficionado. Durante la  la primera mitad de los años 1920s de forma profesional, pero tras casarse en 1927 y tener dos hijos, Mónica y Joseph, decidió abandonar la interpretación para centrarse en su familia, hasta que en 1947 decidió regresar, ya como actriz de carácter. En sus tres primeras películas apareció sin acreditación, algo que resulta difícil de entender porque sus papeles, aunque breves, merecían ser reconocidas. Sin embargo, no es de extrañar porque en la época de los Grandes Estudios las acreditaciones de quiénes habían intervenido en la realización de una película -especialmente en los apartados de guionistas  e intérpretes-, eran difíciles de entender incluso para los propios interesados, que podían llevarse la sorpresa de no aparecer en los créditos mientras aparecían otras personas que habían hecho un trabajo menor o incluso insignificante. Las películas en cuestión fueron:
Carta a tres esposas

Miracle on 34th street
Miracle on 34th street, George Seaton, 20th Century Fox, con un larguísimo cast de intépretes sin acreditación, algunos de ellos, como Mae Marsh (coprotagonista de El nacimiento de una nación e Intolerancia con Lillian Gish) y Snub Pollard, de larga  y reconocida trayectoria años atrás. 
Call northside 777, Henry Hathaway, 20th Century Fox
A letter to three wives (Carta a tres esposas), Joseph L. Manwkiewics. En este caso, tampoco tuvieron acreditación en el cast, Mae Marsh  y Celeste Holm.

No pasaron desapercibidas sus breves intervenciones y sus siguientes papeles ya estuvieron acreditados. 

En 1950, con All about Eve, ella y Celeste Holm, sin acreditación en Carta a tres esposas un año antes, tuvieron papeles de importancia y fueron nominadas en el apartado de Actriz de reparto. En los carteles de Eva al desnudo todavía no aparece su nombre (sí, Holm), pero en las dos películas rodadas ese mismo año, Perfect strangers y I'll get by ya aparece.
All about Eve
A partir del éxito de Eva al desnudo su nombre aparece  
en los carteles a continuación de los protagonistas. 
Con The mating season llega la 2ª nominación

En los dos años siguientes hace cuatro películas y recibe dos nuevas nominaciones. Pickup on south street le fue encargada al director Samuel Fuller por el productor Darryl F. Zanuck. Fuller rechazó para el papel protagonista femenino a Shelley Winters, Ava Gardner y Betty Gable, eligiendo a Jean Peters. Thelma Ritter, que tiene un papel decisivo en la trama, canta y tararea diversas partes de la canción Mam'selle, que posteriormente fue grabada por diversos cantantes, entre ellos Frank Sinatra. La película tuvo grandes problemas con la censura por sus escenas de violencia y tuvo la oposición frontal del director del FBI, J. Edgard Hoover, que se llegó a reunir con Zanuck, que desoyó sus peticiones y apoyó a Fuller. La película participó en el Festival de Cine de Venecia y fue nominada al León de Oro, pero el premio quedó desierto.




Una película de 1951, As young as you feel es un claro ejemplo de los cambios en la cotización de un actor o de una actriz: Thelma Ritter tiene el principal papel femenino, Constance Bennett -una destacada actriz durante los 30s y 40s- aparece en un papel secundario y una promesa, Marilyn Monroe, que no terminaba de cuajar después de cuatro años de pequeños papeles, estaba a punto de dar el salto definitivo al estrellato.

El reconocimiento a su labor como actriz de múltiples registros se extendió a la TV, en donde intervino como estrella invitada en diversas series, más temáticas que de personajes y tema fijo, lo cual le permitió no encasillarse en un personaje concreto.


 Thelma Ritter, acerca de Alfred Hitchcock: 
"Si le gustaba lo que hacías, no decía nada, pero 
si no le gustaba (tampoco, pero) parecía que iba a vomitar."

Durante la segunda mitad de los 50s y el principio de los 60s intervino en algunas películas que hoy forman parte de la historia del cine y en las que fue una parte esencial, hasta el punto de que es difícil imaginar a otra actriz en su lugar. Rear window (La ventana indiscreta), Alfred Hitchcock Pillow talk (Confidencias a medianoche), MIchael Gordon, son buenos ejemplos.

 


En la última etapa de su carrera las películas destacadas y las nominaciones sin premio final fueron numerosas: A hole in the head (Millonario de ilusiones), Frank Capra, The misfits (Vidas rebeldes), John Houston, Birdman of Alcatraz, John Frankenheimer, A new kind of love, Melville Shavelson y Boeing, Boeing, John Rich

Cuenta Frank Capra en sus memorias sobre la relación Frank Sinatra, los restantes actores, Eleanor Parker, Edward G. Robinson, Thelma Ritter, Carolyne Jones, la productora y él mismo. Trascribo lo referente a Ritter: 

La última en marcharse fue Thelma Ritter, esa actriz de carácter de primera magnitud. Se inclinó, me rodeo el cuello con los brazos y susurró en mi oído: "Dígale a Robinson que va a apestar. Y yo voy a apestar, Sinatra va a apestar, usted va a apestar.¡Y la película va a apestar! Aguarde y verá". Pero Capra, hombre inteligente, de gran capacidad profesional, experto en moverse entre egos desmesurados y caracteres susceptibles, supo controlar dentro de lo posible las sensibilidades de unos y otros. La noche del primer pase previo de la película, Ritter se le acercó y rodeándole con sus brazos le susurró: "Oh, Frank... Es tan maravilloso, tan maravilloso... Me siento tan orgullosa de formar parte de ello..."
La sangre nunca llegó al río en A hole in the head:
Parker, Sinatra, Robinson, Jones, Capra y Ritter
The misfits, 1959. Ocho años después de As young as you feel
Marylin es una estrella, pero su mirada a Thelma es elocuente. 
No podía imaginar Ritter que sus compañeros morirían tan pronto.
Con Burt Lancaster, en, Birdman of Alcatraz


 


sábado, 13 de octubre de 2018

FAY WRAY, "la belleza que cautivó a la bestia" (Billy Cristal)


Cuando Fay Wray (1907, Alberta, Canadá - 2004, Nueva York, USA) protagonizó King Kong en 1933, ya tenía una apreciable trayectoria en el Cine Mudo. Debutó en 1923 en cortometrajes sin acreditación o con pequeñas intervenciones, pasando a pequeños papeles en los dos años posteriores, ya con acreditación, hasta 1926, en que hizo su primer largometraje como coprotagonista, un western de serie B, The man in the saddle, 1926 Como dato anecdótico, Janet Gaynor y Boris Karloff intervinieron en esta película sin acreditación. Tras ser seleccionada entre las Wampas Baby Stars de 1926 como una de las 13 actrices con más futuro, su carrera progresó.
 
De izq. a dcha: Dolores Costello, Vera Reynolds, Mary Astor, Marceline Day, Edna Marion, Mary Brian, Fay Wray, Janet Gaynor, Sally Long, Joyce Compton, Dolores Del Rio, Sally O'Neil y Joan Crawford. Pocas convocatorias presentaron unas actrices jóvenes que tuvieran posteriormente una trayectoria destacada.

Terminado su contrato con Universal, en donde intervino en películas de serie B, generalmente westerns, fue contratada por Paramount, en donde rodó películas de mayor presupuesto, con directores e intérpretes reconocidos. El más destacado, sin duda, The wedding march (La marcha nupcial) de Erich von Stroheim, con Zasu Pitts, Matthew Betz, Dale Fuller. La película tuvo un gran presupuesto que en manos de Stroheim, se mostró insuficiente. Fue un fracaso comercial.

1. Wray y Stroheim conversan acerca de una escena. 2-3. La mutua atracción acabará en un amor imposible. 4. Una película de Stroheim sin escenas de este tipo no sería lo mismo. La actriz tenía muy buena opinión del director: Nunca tuve otro director tan genial como Stroheim... Tenía una capacidad infinita para el cuidado de los detalles... Me asombraban sus métodos de trabajo... Con él mi carrera hubiera sido muy diferente... No pudo ser, el director ya era Veneno para la taquilla.


Al dejar Paramount cuatro años después, trabajó con diversos estudios, hasta pasar a RKO, en donde a raiz de los éxitos de Doctor X, El malvado Zaroff y, sobre todo, King Kong quedó encasillada en el cine de terror. A finales de la década de los 30s su actividad decreció, en parte por su desgraciado primer matrimonio con el guionista John Monk Saunders, alcohólico, mujeriego y drogadicto (según Wikipedia). Durante la segunda mitad de los 30s simultaneó su más reducida actividad en el Cine con la Teatral. 
Los actores y actrices con quienes compartió protagonismo resulta elocuente en las siguiente selección de fotos: Gary Cooper, Joel McCrea, Melvin Douglas, Nils Asther, Spencer Tracy, Ingrid Bergman, Wallace Beery y Edward G. Robinson.

1928 The first kiss, con Gary Cooper

1932, The most dangerous game, con Joel McCrea


1934 Madame Spy, con Nils Asther

1933, Shanghai Madnesscon Spencer Tracy

1941, Adam had four sons, con Ingrid Bergman

1934, Viva Villa, con Wallace Beery

1955, Hell on Frisco Bay, con E.G.Robinson

Se retiró en 1942 después de su segundo matrimonio. En 1953 regresó para protagonizar la serie de la cadena ABC, The pride of the family, con Paul Hartmann, en el papel de su esposo, y Natalie Wood y Robert Hyatt como sus hijos. Intervino en numerosas series de TV como actriz invitada. Se retiró tras intervenir en Gydeon's trumpet, con Henry Fonda, en 1980. Escribió obras de teatro y su autobiografía By the other hand (Por otra parte) en 1989. 

Apareció en numerosos actos públicos, mantuvo una gran actividad y, mientras sus facultades físicas lo permitieron, siguió practicando deportes, de los que el tenis y el ping-pong eran sus preferidos y en los que tenía un gran nivel.

En 1998, durante la ceremonia de los 70th Academy Awards (Oscar), presentada por el actor Billy Cristal, se le rindió un homenaje por su contribución a la industria del cine, aunque las referencias a King Kong fueran inevitables. La actriz tenía en ese momento 91 años. En 1999 rechazó el papel de Rose Calvert (mayor) de la película de James Cameron, Titanic, que en su vertiente joven interpretó Kate Winslett. El papel recayó en Gloria Stuart, de 87 años entonces, tres menos que ella.
Según el escritor Anthony Slide, en su libro Silent Players:  
"Fay Wray era escogida por los cineastas con preferencia a otras actrices porque era competente, cumplidora y, sobre todo, inteligente."

domingo, 9 de septiembre de 2018

OPINIONES & IMÁGENES II: Jean Harlow, Irving Thalberg...


Nita, en una foto de estudio de 1932
En su libro autobiográfico, Adiós a Hollywood con un beso, la escritora Anita Loos recuerda su trabajo como guionista en la película Red Headed Woman, su relación con la protagonista, Jean Harlow, y con el productor ejecutivo de MGM, Irving Thalberg. Unas relaciones -en especial, con Thalberg- que iban mucho más allá de su labor como escritora porque las cualidades profesionales y personales de Nita, como se la conocía, inteligente, culta, comprensiva, ingeniosa y divertida, hacían de ella una compañía muy atractiva y buscada

1912 fue el año de su primer trabajo en el cine. Durante esa etapa, que se prolongó hasta la aparición del cine sonoro, a finales de la década de los 20s, fue guionista, redactora de rótulos de películas -Intolerancia, de DWGriffith, entre muchos- y autora de narraciones y novelas de enorme éxito, como Los caballeros las prefieren rubias, llevada al cine en varias ocasiones. Su trabajo en el cine sonoro empezó a las órdenes directas de Thalberg.

"Cuando comenzó mi primera entrevista con Irvin, aquella mañana de Diciembre de 1931, me explicó porqué me había llamado. Parece que varios de los autores que MGM tenía contratados habían escrito guiones para "Red headed woman", pero no habían hecho más que subrayar el hecho de que se trataba de un folletín bastante banal. El guión más reciente era de Scott Fitzgerald.

Thalberg: ¡Scott intentó transformar el estúpido libro en un poema sinfónico! Quiero que satirices el elemento sexual, igual que en Los caballeros las prefieren rubias"

Le entregó una copia de la novela para que se la mirara ese mismó día y quedaron para que le presentara su informe con el que empezar a trabajar al día siguiente. Era evidente que Thalberg estaba convencido de que el Sonoro era el vehículo idóneo para las condiciones de Loos, muy por encima de lo que le permitía el Cine Mudo, que limitaba sus posibilidades. la escritora consiguió lo que ninguno de los guionistas de MGM habían logrado, incluído entre ellos un escritor tan destacado en aquellos años como Scott Fitzgerald . 

Red Headed Woman trataba de una manipuladora secretaria que pretendía destruir el matrimonio de su jefe para ocupar el lugar de la esposa. Thalberg pretendía convertir el relato en una historia de amor, aprovechando los elementos satíricos para transformar el folletín en una comedia. Anita Loos lo explica:

Con el tempo aprendí que para Irving Thalberg toda película tenía que ser una historia de amor... Pero sus tácticas eran tan vulgares (se refiere a Lil, la protagonista) que en cuanto el hombre se dejaba atrapar por ellas se transformaba automátivamente en un tonto.  

Costó encontrar la manera de evitarlo y, según explica Loos, fue el propio Thalberg quien vio claro el camino a seguir:

Thalberg: Nuestra heroína debe estar profundamente enamorada de sí misma... la pobre chica tiene ese tipo de aspecto tan llamativo que asusta a cualquier hombre de cualidades heróicas. ¿A quién puede amar si sólo atrae a los tontos?

En perfecta sintonía con el productor y una vez cogida la idea, La escritora se puso manos a la obra y recompuso totalmente el guión. Mientras, Thalberg trató de encontrar la intérprete ideal para el personaje de Lil. Siguiendo su propio criterio y sin tener en cuenta las opiniones nada caritativas de los críticos de cine sobre ella, decidió elegir a Jean Harlow, una actriz poco conocida en aquellos momentos. Anita Loos cuenta un detalle significativo de la entrevista de Thalberg con Harlow a la que asistió para ayudarle a decidir si era adecuada para el papel: 

Jean no parecía nerviosa en presencia del hombre que podía dispararla a la fama; tenía esa especie de actitud suavemente sardónica que adquieren los principiantes después de pasear interminablemente por los estudios.

Thalberg: ¿Crees que podrás hacer reir al público?
Harlow: ¿Conmigo o de mí?
T: ¡De ti!
H: ¿Por qué no? La gente se ha estado riendo de mí durante toda mi vida.

Cuando Jean salió airosamente del despacho... Irving dijo:
T: No creo que debamos preocuparnos por el sentido del humor de la señorita Harlow.


Irving Thalberg vio con Anita Loos la primera preview de Red Headed Woman en Glendale y ambos advirtieron cierto desconcierto entre el público, que no sabía qué tipo de película estaba viendo. Al analizar los posibles motivos se dieron cuenta de que el problema estaba en un comienzo equivocado. Thalberg le pidió a Loos  que escribiera lo más rápido posible uno nuevo para que el público advirtiera qué tipo de película iba a ver. Dicho y hecho: Loos lo escribió, se rodó de inmediato y en la segunda preview el público advirtió desde el primer momento qué tipo de película iba a ver: una comedia, y que aquella actriz que había visto en pequeños papeles, generalmente de bobalicona o como rubia devoradora de hombres en Hell's angels, era una competente comedianta capaz de hacer atractivo un personaje que requería desenvoltura y sentido del humor.

Charles Boyer, el chauffeur que 
encandiló a las espectadoras en dos minutos
Entre los actores estaba Charles Boyer, entonces desconocido en América, que en dos semanas acababa su contrato de seis meses con MGM sin que se le hubiera utilizado para nada, principalmente por su acento. Thalbeg le pidió a Loos que viera una prueba que le habían hecho y le diera su opinión. La escritora consideró que el acento podía ser incluso beneficioso para el papel, así que decidieron aprovecharlo  antes de despedirlo para, al menos, amortizarlo. Sin embargo, ese pequeño papel le resultó tan impactante a las espectadoras, que lo hicieron constar en las tarjetas que rellenaron en la primera preview. Una buena parte del público había apreciado ese algo indefinible pero atrayente que a veces los profesionales -sean de la industria cinematográfica o de la crítica- no son capaces de advertir. Thalberg llegó a la conclusión de que valía la pena hacerle regresar de Francia. Boyer firmó un nuevo contrato, pasando de 350 dólares semanales a 3500.

Lil (Jean Harlow) explica a su mejor amiga, 
Sally (Una Merkel) el plan para conquistar 
a su jefe, William Legendre Jr (Chester Morris)

La segunda preview, en Pasadena, confirmó que el  nuevo comienzo de la película era adecuado y la secuencia ideada por Loos un gran acierto. En la 2ª foto, presentación espectacular de Lil ante su presa. 3ª, el plan funciona a la perfección y William Legendre Jr. está encantado. Su matrimonio con Irene (Leila Hyams), va a entrar en crisis.
 
La película tuvo un gran éxito, convirtió en una estrella a Jean Harlow y sacó del anonimato a Charles Boyer, aunque su consagración definitiva se haría esperar un par de años, principalmente en otros estudios. Sin embargo, Red Headed Woman, marcó un antes y un después en el Código de Censura de películas. Su trama desenfadada, muy atrevida para la época, provocó un aluvión de protestas y condenas por parte de las asociaciones más conservadoras, que se escandalizaron de que la protagonista no recibiera un castigo ejemplar al término de la película y, encima, acabara rica, adulada y disfrutando de la vida. A partir de ese momento la Censura se endureció de forma notable y el Código Hays controló la industria del cine de forma férrea. Supuso la gota de agua que colmó el vaso de la paciencia de los censores de la época, ya muy enervados por películas anteriores, viendo a las estrellas que más admiraban y que parecían inmunes a dichas tentaciones interpretativas, entraban de lleno en la interpretación de personas cínicas, desinhibidas e incluso inmorales. Red Headed Woman significó el final de lo que se conoce en la actualidad como la época pre-Code, que engloba aquellas películas de mayor libertad de expresión y de imágen, en la que los protagonistas, sean masculinos o femeninos, no purgan sus pecados al final de la película y su conducta ligera, irresponsable, egoista y carente escrúpulos resultaba atractiva porque quienes interpretaban esos papeles lo hacían con naturalidad, soltura y encanto. Fuera la mancionada Jean Harlow, Norma Shearer o Clark Gable, por citar algunos ejemplos.
Sin embargo, a pesar de las dificultades y de las campañas de ciertos sectores de la socieda, su éxito se produjo en todo tipo de públicos y dejó claro que quienes se escandalizaban y forzaron al endurecimiento de la censura eran, como suele ocurrir, mediocridades con más prejuicios que talento. Anita Loos explica un ejemplo significativo:

Ganó el premio de la revista Vanity Fair a la mejor película del año; y la oficina de la MGM en Londres nos informó que la familia real guardaba una copia en el Palacio de Buckingham para pasar la película a los invitados después de la cena. 
 
El cuerpo del delito, ideado por Loos, en el muslo de Harlow

Que la desvergonzada Lil terminara así, rica, feliz y agasajada 
por lo más selecto de la sociedad, después de lo que había 
hecho, fue demasiado para las asociaciones más 
conservadoras y para William Hays. La foto de Thalberg 
es de cinco años antes, pero es perfecta para dar 
una buena idea de él y de su despacho.



Anita Loos en su libro, hace algunos comentarios sobre Jack Conway, el director, y cita ocasionalmente a Harold Rosson, el cámara. He añadido un breve apunte sobre Douglas Shearer, director de sonido y  Blanche Sewell, editora, que no son citados en el libro. Blanche Sewell era la única persona que no me resultaba familiar, y que la curiosidad -que no mata al gato y si premia al investigador-, me llevó a confirmar que Hollywood era en algunos aspectos como una gran familia, al menos en aquellos tiempos.

JACK CONWAY, el director de Red Headed Woman iba tan despistado al empezar el rodaje como el público de la primera preview. La opinión de Loos es significativa cuando comenta con detalle lo que se habló en la reunión de Conway con Thalberg y Loos, que trataron de aclararle lo que pretendían y que Conway no terminaba de entender.

Pocos de Los directores de MGM eran buenos. Con Irving al mando no había necesidad de que tuvieran mucho talento... Para dirigir escogió a uno de sus compinches favoritos, Jack Conway. 

Al terminar la reunión, Thalberg dijo:  
Para estar seguros haré que Nita esté en el plató para que no olvides que la película es una comedia.


DOUGLAS SHEARER. Organizó y desarrolló el departamento de sonido de MGM hasta que se jubiló en 1968. Llegó a Hollywood en 1925 invitado por su hermana Norma para estudiar la posibilidad de sonorizar sus películas, pero empezó como ayudante de cámara. No duró mucho en el puesto porque pronto se comprobó que era mucho más que el recomendado de Norma Shearer y el cuñado de Irving Thalberg. A lo largo de su carrera ganó el Oscar en el apartado de sonido en 12 ocasiones, y numeroso galardones por su contribución al desarrollo de la industria cinematográfica.



HAROLD ROSSON
El director de fotografía fue Harold Rosson, que unos meses después se convirtió en el el segundo marido de Jean Harlow durante siete meses. En la foto aparecen en el aeropuerto de Yuma, ciudad en la que se casaron.  La opinión de Anita Loos respecto a los tres matrimonios de Harloww es contundente:
 ... un trío de maridos compuesto por un play boy de Kansas City (Charles McGrew, 2 años, divorcio), un psicópata alemán (Paul Bern, productor, 1 año, suicidio) y un pequeño y soso cámara de la MGM, todos ellos del tipo de aburrido caballero que las prefiere rubias.

BLANCHE SEWELL
La editora encargada del montaje fue Blanche Sewell, sobrina de Walt Disney, que a lo largo de su desgraciadamente breve carrera, montó películas que están en la historia del cine, como The wizard of Oz (El mago de Oz).






En resumen...

Nita estrujándose el cerebro para salvar guiones imposibles, 
como el de Red Headed Woman