domingo, 19 de abril de 2015

MARÍA ALBA

MARÍA del PILAR CASAJUANA MARTINEZ
Barcelona, 1905 - San Diego (California), 1999
Actriz en Hollywood: 1927-1935


Si hubo otra actriz española que destacara en Hollywood antes de la aparición de María Alba, debió tener una trayectoria tan efímera o poco relevante que no ha quedado constancia documental apreciable, de forma que parece razonable considerarla a ella como la primera. Lamentablemente, el mérito de lo que hizo no fue reconocido como se merecía por colegas, críticos o comentaristasfueran contemporáneos suyos o de épocas posteriores. El contraste entre lo que apareció de ella en los medios de comunicación españoles de la época, comparado con el dedicado a compañeras suyas es notable. Y lo es cualquiera que sea el apartado escogido: número de publicaciones en un mismo periódico o revista, espacio dedicado a ellas, fotos y naturaleza de la crítica o del elogio. Por otra parte, y en mi opinión todavía es más lamentable, tampoco en los estudios posteriores -acerca de la estancia de cineastas españoles en Hollywood durante la época en que estuvo en activo- su labor merece mayor consideración (nota 1).

Dos años después de su llegada, pasado el año de aprendizaje y renovado 
su contrato con Fox Corporation, Photoplay daba cuenta de sus progresos.
Las revistas americanas valoraron mejor su trayectoria que las españolas. 

María del Pilar Casajuana Martinez nació el 28 de Diciembre de 1905 en Barcelona, falleciendo el 25 de Octubre de 1999 en San Diego, California. He puesto como fecha de nacimiento la que me parece más fiable, a pesar de que en Wikipedia aparece 1910. Darla por buena supondría que cuando se presentó al Concurso convocado por WILLIAM FOX STUDIOS en Barcelona (y otras ciudades de España, Italia, etc.), tenía 16 años. Me parece más creíble la que he considerado, aunque bien es cierto que son numerosos los antecedentes de precocidad de actrices que superaron la etapa de adolescencia antes de lo habitual. Bárbara Stanwick (nota 2) , Paulette Goddard o Concha Piquer (nota 3), son ejemplos de entrada en el mundo del espectáculo muy jóvenes, pero maquilladas de forma que aparentaran mayor edad.  

El caso de María Casajuana es especial: se diferencia de otras actrices o actores españoles que trabajaron en Hollywood en que, al firmar su primer contrato con FOX, no tenía ninguna experiencia como actriz. La renovación de su contrato dependía de que las condiciones innatas -advertidas en ella para concederle el premio-, se confirmaran durante el período de formación y en sus primeras actuaciones sin acreditación. En principio debía intervenir en películas mudas o parcialmente habladas en inglés, dado que las versiones sonoras en otros idiomas tardaron casi dos años en imponerse. Cuando a principios de los 30s sus compatriotas -la mayoría figuras del Teatro en España y Sudamérica y en algún caso, como el de Antonio Moreno, con una trayectoria muy apreciable en Hollywood- fueron contratados para intervenir en las versiones en español de las originales en inglés, María ya era una actriz conocida y valorada aunque no era, ni llegaría a serlo, una estrella. 


José Crespo y María Alba con la caja de maquillaje.


 Según cuenta Crespo en sus memorias, de cuyo libro son las dos fotos:
"Un momento de asueto, durante el rodaje de OLIMPIA.
Al fondo los decorados de MGM" 
(nota 4).

Dichas versiones contribuyeron a diversificar su carrera, en momentos particularmente complicados para la Industria del Cine, y a hacerla más popular en España y Latinoamérica. Filmó indistintamente en los dos idiomas, sin que la pronunciación o el acento le supusiera una dificultad; inconvenientes que figuras europeas consagradas no pudieron resolver y vieron rescindidos sus contratos o prefirieron regresar a sus países de origen antes que bajar de categoría o, simplemente, ser arrinconadas, con sueldo pero sin futuro en Hollywood, hasta la extinción de sus contratos. Sin embargo, como explicaré, María renunció a seguir haciendo dichas versiones y prefirió centrarse en las originales.


ASÍ EMPEZÓ
Fue el propio William Fox, propietario de la compañía quien tuvo la idea de buscar en Europa nuevos talentos. Destinó 50.000 dólares para cubrir todos los gastos. En España se hicieron selecciones en Barcelona, Madrid, Sevilla, Valencia y Bilbao. Las pruebas de dicción, fotogenia y de cámara las hicieron especialistas de Fox. 


Este recorte de La Vanguardia dio la noticia del concurso convocado por 
FOX FILM CORPORATION y patrocinado por el diario EL DÍA GRÁFICO
de Joan Pich i Pon. Iba a suponer el inicio de la carrera de María Casajuana
después Marta Alba y, finalmente, MARÍA ALBA 

El premio para los ganadores del concurso era: contrato, un sueldo "impensable" en Europa, incluso para una actriz profesional, un año de formación, gastos de viaje y estancia, incluidos acompañantes. Por otra parte, y esto da una idea muy clara de su capacidad de adaptación, fue la única ganadora del concurso de la FOX -si mis pesquisas son correctas- que hizo carrera en Hollywood de entre los ganadores de diversos países en donde se hizo la convocatoria del concurso. La mayoría terminaron regresando a su país de origen al finalizar su contrato o intentaron sobrevivir de forma clandestina, sin papeles, aunque el endurecimiento de los controles lo hiciera muy difícil, como ocurrió con Antonio Cumellas (nota 5), el ganador español del concurso masculino, cogido "in fraganti" y expulsado.




Photoplay, (3ª columna, párrafo 4º): 
La noticia con los ganadores del concurso de España,
María y Antonio Cumellas y los de Italia, Lola Salvu 

(es Salvi) y Gino Conti. Sólo María continuará en Hollywood, 
aunque Salvi y Conti intervinieron en diversas películas.

Cuatro años más tarde la revista Crónica, en su número de 8 de febrero de 1931, lo contaba así en un pequeño artículo que incluye un fotograma de "El cuerpo del delito". que, junto con "Olimpia"son las versiones en castellano más conocidas de las pocas en que intervino María Alba. La conclusión final del comentario es significativa: 

"Silueta de María Alba.
María Alba, la protagonista de Olimpia es catalana. En Barcelona trabajó como mecanógrafa, hasta que un día fue a las oficinas de la Fox, para acompañar a su hermana, que iba a presentarse a un concurso de belleza fotogénica organizado por dicha casa. En lugar de premiar a la hermana premiaron a María, y, como consecuencia, firmó un contrato por dos años y se trasladó a Hollywood. Allí le adjudicaron un papelito en una cinta cómica y después otro de más importancia, junto a Victor McLaglen, en Una novia en cada puerto. Con la llegada de las películas habladas en castellano ascendió notablemente siendo hoy una de las artistas de nuestra raza mejor pagadas de Hollywood y habiendo logrado reunir una pequeña fortuna que la pone a cubierto para lo sucesivo (nota 6).

MISS ESPAÑA
Sin embargo, mientras se formaba como actriz, hubo algo poco conocido que vale la pena mencionar: un concurso de belleza celebrado en Galveston (Texas), en 1927, al que acudió como Miss España. Era la continuación del comenzado en 1920, a nivel nacional, con el título de "Annual Bathing Girl Revue". En 1926 ya tuvo carácter internacional y en 1929 pasó a ser el certamen oficial de Miss Universo. María quedó cuarta, tras la ganadora, Miss New York, Miss Florida y Miss Luxenburgo. Fue la primera Miss España, dos años antes de que Pepita Samper consiguiese oficialmente el títuloLa designación fue un tanto misteriosa, ya que no consta cómo, dónde ni en qué forma se produjo. Alguien en FOX, o el "talent agent" que tenía María, vio claro la oportunidad de promocionarla, actuó con rapidez y habilidad y es posible que tuviera algo que ver en su designación.  

Esta fecha y el hecho de que pudiera concurrir a ese certamen me hace dudar de que tuviera 16 años en ese momento.


María Casajuana es la 12 empezando por la derecha.

Reportaje y clasificaciones en The Galvestone Daily News


La noticia se reprodujo en otros diarios de América (de Norte a Sur)
y Europa. El certamen no era oficial 
a nivel mundial, de forma que el 
interrogante de, "La plus belle femme du monde?" es significativo.

PRIMEROS PASOS, PRIMERAS NOTICIAS
En Fox, el período de enseñanza y las pruebas que se le fueron haciendo confirmaron las condiciones de María para la interpretación y su capacidad para asimilar las enseñanzas, incluido el idioma. Las pruebas de foto fija y de filmación confirmaron su fotogenia y su facilidad para adaptarse a las necesidades de un rodaje y al trato con compañeros y miembros del equipo. Así que el departamento de publicidad de la productora la incluyó entre las artistas que valía la pena promocionar.

En esta noticia de agosto de 1928 aparece en Photoplay 
(columna 2, párrafo 1) como María Cassawana, 
luego Marta Alba, nombre que rechazará. 
Las noticias se van haciendo más largas 
(columna 2, último párrafo).


La noticia ya incluye una foto.Todavía es Marta Alba y 
está cosiendo. Según la revista aprendió en un convento...

EL COMIENZO OFICIAL
Sabedores de sus condiciones, en Fox empezaron a probarla en diferentes películas para comprobar hasta dónde podía llegar. Su primera aparición en la pantalla se produce en 1927 en "Her blue, black eyes", sin acreditación, que ya tiene en la siguiente, de 1928, "A girl in every port", y además en un papel destacado.


Producida y dirigida por Howard Hawks 
(en sus comienzos), y Victor McLaglen 
(el nombre encima del título), con 
Louise Brooks y Leila Hyams.(nota 6)  
En la tercera película, también de 1928, "Road house", 
confirma que la productora cuenta con ella: protagonista 
femenina y con un compañero de renombre, Lionel Barrymore.


"Blindfold", 1928, en la que tuvo como compañero a George O'Brien
protagonista, un año antes, de "Amanecer", de F.W.Murnau, una de 
las mejores películas de la Historia del Cine, según algunos. 


TALKIES: NO PROBLEM
Como su voz era "apropiada" y su dominio del inglés cada vez mayor, cuando se produjo el paso Cine Mudo-Cine Sonoro estaba en condiciones de hacerlo, hasta el punto de que interpretó papeles de personajes anglosajones, aunque en diversas ocasiones se le encomendaran papeles de mexicana, nativa de isla paradisíaca o similares. Cuando el cambio Silent-Talkie obligó a las productoras de Hollywood a hacer versiones en otros idiomas para no perder los mercados extranjeros, lo cual dio lugar a la llegada de cineastas españoles, María ya era una actriz consolidada. Sin embargo, su carrera, como la de otros artistas del Estudio, no fue ajena al descalabro de Fox Corporation en 1929 (nota 7). Su carrera, tuvo continuidad pero se desarrolló también en otros Estudios. Alternó papeles de protagonista con secundarios, así como películas en inglés -algunas de serie B- con las versiones en español. Esta flexibilidad para adaptarse a las circunstancias y su realismo a la hora de planificar su carrera le permitió alcanzar cierto estatus profesional y asegurar su futuro en Estados Unidos. 

María tuvo el único papel femenino de relevancia en la primera película sonora del director William Wyler, "Hell's heroes", asumiendo el papel de una mejicana. 


1929. Preparando una secuencia de exteriores de "Hell's heroes".
Primera película sonora de William Wyler. Ya mostraba las condiciones 
que le llevaría a convertirse en un gran director(Nota 8)

"ATRACTIVA" pero ACTRIZ "AFICIONADA", según algunos
Los redactores de las páginas de cine de Crónica o de Cinegramas no eran precisamente incondicionales de María; tenían otras favoritas, españolas y extranjeras, que merecían mayores espacios, repeticiones y elogios. En ocasiones elogios interesados por motivos económicos, pero en otras debidos a simpatías o antipatías del redactor hacia un intérprete concreto. Si como muestra basta un botón para juzgar la opinión que tenían de María Alba en Crónica esta información es elocuente. Formó parte de un reportaje a doble página sobre las películas en versión española.


 Este fue el apartado dedicado a los intérpretes. He preferido ponerlo así, 
en vez de escribirlo, aunque en todos los casos la transcripción es literal.

Un colega, José Crespo la consideraba mejor, pero vista a través del cristal de su propia suficiencia: "María no era una actriz tan extraordinaria como para anularme a mí... Era una excelente compañera y una gran amiga". 

Pero para los articulistas de otros países merecía mejor consideración (nota 9).  

Revista ECRAN: reconocimiento de los esfuerzos por triunfar
En la cuarta foto del 2º recorte, ya es una actriz reconocida. 
Está con José Crespo, que como ella, supo adaptarse y 
crecer profesionalmente, y con el maestro de ceremonias. 
Crespo fue quien ayudó a Antonio Cumellas a regresar a España

En la revista Cinegramas, que empezó a publicarse en Madrid en Septiembre de 1934, tampoco se puede decir que bebieran los vientos por María Alba -prácticamente no la citaban-, aunque es posible que en parte se debiera a que el redactor de Crónica que peor opinión tenía de ella, Rafael Martinez Gandía, pasó a escribir para Cinegramas y en el traslado se llevó con él el tintero de tinta envenenada. He aquí un ejemplo: 

"María Alba se ha negado a aceptar el segundo papel femenino en una película (Mi segunda mujer) cuya protagonista es Catalina Bárcena (nota 10).
Dice María que ella ya no está para hacer segundos violines.
¡Toma! ¡Ni primeros!
¿Pero, niña, de qué te las das? Esta chica no se ha dado cuenta de que en cuanto se tapa las rodillas ha dejado de ser actriz interesante."

Respecto a lo que enseñaban otras actrices para triunfar -españolas y extranjeras, famosas o poco conocidas-, fueran las rodillas o algo más, el articulista no solía contar nada, a no ser que fueran criticadas de forma generalizada o hubieran entrado en declive. Quien le sucedió en las páginas dedicadas al cine en Crónica, dedicaba unos elogios sospechosamente desmesurados a Catalina Bárcena, que, por cierto, pasó por Hollywood con más pena que gloria, teniendo en cuenta las pretensiones con las que llegó. 

Con el comentario, en la misma página y al lado, incluía una foto 
y la llamaba "gentil compatriota", aunque tiempo atrás le retirara 
el calificativo por nacionalizarse en Estados Unidos.(nota 11)

LA BODA DESCONOCIDA (en Wikipedia) DE MARÍA
En 1931 María se casó con David Todd, director de repartos. Es un dato que no aparece en la información que suministra Wikipedia, ni en la mayoría de las biografías que he consultado. En otra información; que no he tomado en consideración porque no está contrastada -y, por otra parte, tampoco me parece relevante aunque sea cierta- se asegura que en 1936 apareció otro marido que pidió dinero por desaparecer. 

ASÍ LO CONTARON EN CRÓNICA, en un mismo nº de la revista y en la misma página. Primero, junto con otras noticias de la misma índole: 

¡OH, EL AMOR! 
Pauline Frederick va a divorciarse, acusada de "indiferente" por su esposo. Y con esta van cuatro...
Nuestra compatriota María Alba se ha casado con Dave Todd, director de repartos.
Jean Arthur va a contraer matrimonio con un pobrecito millonario, llamado Jack Roos.

Luego, en un segundo apartado, dedicado íntegramente a ella: 

MARÍA ALBA, LA GRAN ROMÁNTICA
Según los chismosos de Hollywood María Alba se ha casado con un yanqui porque de esta forma puede quedarse en los Estados Unidos indefinidamente sin temor a las leyes de inmigración. El yanqui se ha prestado gustoso a la combinación, mediante ciertas condiciones metálicas. Es muy posible que la fecha del divorcio esté fijada ya. Ni a Clara Bow, la de los grandes escándalos, se le ocurre uno así. Y lo peor es que más de una estrella hispana parece dispuesta a imitar a María.
¡Maridos, maridos yanquis en buen uso! se compran a buen precio.

UNOS COMPAÑEROS DE RODAJE MUY NOTABLES 

Cuando en Barcelona veía las películas de Douglas Fairbanks,
sólo era un sueño imaginar que pudiera trabajar con el ídolo
de millones de personas y fundador 
de United Artist

con Charles Chaplin, Mary Pickford y D.W.Griffith.

Con Bela  Lugosi, El Drácula por excelencia,
en el mejor momento de su carrera.


ALGUNAS PELÍCULAS EN ESPAÑOL...


"La ley del Harem", 1931. En Crónica, por n-sima vez, aludían a sus escaso temperamento de actriz y consideraban que era su mayor éxito,
aunque lo atribuían a un vestuario que "cabía en una polvera".

"Olimpia", 1930 (nota 12), antes de "La ley del harem", sí que fue su mayor éxito.
Una producción MGM, con un equipo extraordinario:
Chester M. Franklin, director
(nota 13); Douglas Shearer, sonido;
Cedric Gibbons, dirección artística; Adrian, vestuario...  

"Hablada en español, pero en perfecto español" no era un aviso gratuito;
las primeras películas en "español" eran un conglomerado de acentos de varios países hispanoamericanos, que no gustaban en ninguno,
sobre todo en España. Las productoras estaba desconcertadas,
pero pronto resolvieron el problema. 

"El cuerpo del delito", Paramount, 1930. Versión española de Josep Carner 
Ribaltade "The Benson Murder Case", dirigida por Cyril Gardner
Con William PowellNatalie Moorhead, que también lucía modelos 
sugerentes y enseñaba las rodillas sin que se hiciera alusiones a ello. 

Producida por James Cruze y dirigida por Ralph Ince.
El perverso Chuck (Andrés de Segurola) intenta convencer a Shirley (María)
para que le ponga droga en la bebida a su novio, el boxeador "El Tigre" 

(Carlos Barbé), para que pierda el combate y él se forre con las apuestas. 

...Y EN VERSIÓN ORIGINAL


Producción de 1934

Producción de 1933.

Producción de 1934

Producción de 1934. Bela Lugosi hace de "bueno". Clara Kimball Young
fue una de las primeras grandes estrella de la Historia del Cine
(nota 15).


"Great God Gold", producción Monogram de 1935, 
dirigida por Arthur Lubin. Su última película en Hollywood. 


ANÁLISIS FINAL
María Casajuana era una mujer decidida, espabilada, con visión de futuro -el suyo y el del entorno-, práctica, realista, sin complejos y con sentido común. Siendo muy joven todavía vio con claridad que tenía condiciones, iguales o incluso superiores para hacer lo que hacían otras, a las que les iba muy bien. España no era precisamente el lugar ideal para hacer realidad sus ilusiones e intentó la aventura americana, costase lo que costase. Su deseo de ser actriz venía de muy joven; se había presentado a diversas pruebas sin conseguir pasar ninguna. Ganar la prueba de la Fox, hecha por verdaderos profesionales del cine -y no por aficionados con pretensiones de expertos- entre centenares de aspirantes supuso la prueba definitiva. Una vez en Hollywood, aprendió rápido y supo responder a lo que se esperaba de ella, haciéndose un sitio. Su manera de ser fue una buena baza para hacerse apreciar en lo personal y valorar en lo profesional. Sabedora de que su período de prueba tenía un límite y que, si no se espabilaba, era obligado emprender el camino de vuelta, se esforzó en evitar que a ella le ocurriera lo mismo. Se adaptó a la vida y costumbres americanas y, desde el primer momento, al uso del inglés para adquirir soltura rápidamente, por encima incluso de la que adquiría en las clases de idioma pagadas por la productora (nota 14). 

Nunca tuvo una verdadera vocación como actriz. Fue un medio de conseguir una posición personal y profesional que en modo alguno iba a conseguir en su país. Le gustaba su trabajo, aceptaba de buen grado los inconvenientes y se sentía bien en los rodajes, pero cuando vio que su carrera no daba más de sí o no le convenció lo que le ofrecían, se fue, como había renunciado a seguir haciendo las versiones en español porque no le gustaba lo que veía y no estaba dispuesta a transigir. 

Era consciente de sus limitaciones como actriz, de los gustos del público y de lo que a su edad podía esperar de las productoras. Actrices con mayores cualidades que ella y un historial superior tenían dificultades para renovar sus contratos o continuaban en condiciones profesionales muy inferiores. Había resuelto su futuro y y prefería dedicarse a otras actividades. Por otra parte, era consciente de lo que podía esperar de su país de origen -el vivido por ella y el que fue a partir de 1939- y, por otra parte, había sido testigo del comportamiento de una buena parte de sus compañeros de profesión durante los años que estuvieron en Hollywood; sabía que en España sería peor porque se consentían dichas actitudes. También era realista sobre el trato que podía recibir de las revistas especializadas, comparado con el de otros colegas. Ya era, por convicción, americana y se quedó definitivamente. De hecho, no creo que ni le pasara por la imaginación en ningún momento la idea de regresar.

Parece ser que en 1946 hizo dos películas en México pero, si en efecto la María Alba que aparece en los créditos es ella, no pasaron de ser un intento de reactivar su carrera y comprendió que no valía la pena insistir. No era una estrella como Dolores del Río y, conforme con lo conseguido, lo dejó definitivamente.


LAS NOTAS DE PIE DE PÁGINA:


Nota 1. Un caso representativo: en el libro de Juan B. Heinink-Robert G. Dikson. Cita en Hollywood (Ediciones Mensajero, 1990) sólo aparece una foto suya entre las muy numerosas publicadas y en el extenso prólogo no merece mayor consideración que ser citada en alguna que otra línea y, en una concreta, como "la belleza catalana María Alba". En la extensa bibliografía no aparecen -para mí, incomprensible- dos revistas fundamentales, por su numerosa información sobre el cine en castellano producido en Hollywood: la española Crónica y la chilena Ecran, cuyo director Carlos Borcosque, además, participó activamente en diversa películas. Deben existir más, sin duda, y es un apartado a considerar. Considero fiable la fecha de nacimiento que dan en Los que pasaron por Hollywood porque es evidente que consultaron en el Registro Civil de Barcelona. La fecha que aparece en Wikipedia debe proceder de datos iniciales falseados.


Se da el caso curioso de que en 1938 se hizo la película Castillos en el aire, protagonizada por Cristina Téllez, que es, según se escribe en el libro "una comedia romántica acerca de una simple mecanógrafa que gana un concurso para visitar Hollywood". Ni más ni menos que el caso de María Alba, ya retirada entonces, que ignoro si rechazó interpretarla o si ni siquiera le fue ofrecido el papel. Dado que en el párrafo dedicado a esta película  no se menciona para nada a María Alba y la similitud de circunstancias, cabe pensar que los autores no tenían conocimiento del caso ni en sus investigaciones lo advirtieron. Claro está, que también puede deberse a que sí lo supieran y les pareciera irrelevante... 


Nota 2. Ver la entrada de este mismo blog, "Ruby, Missy, Stany, Bárbara".

Concha Piquer en Estados Unidos. Una estrella 
en el más amplio sentido de la palabra: a donde iba ella 
en sus giras iban dos inmensos baúles, uno para su ropa
y otro para ropa de cama, de mesa, aceite de oliva... 
Nota 3. Concha Piquer había debutado con 11 años y en 1922, con 16 años actuó en Broadway. Estuvo cinco años en Estados Unidos y participó en las primera pruebas sonoras que hizo Alexander Lee de Forest, el verdadero inventor del Cine Sonoro, en la sala Rívoli de Nueva York en 1923. Supone la primera filmación en español de la Historia del CIne.


Nota 4. En el equipo, nombres que forman parte de la Historia del Cine: Douglas Shearer (12 premios Oscar, creador del departamento de sonido de MGM, hermano de Norma). Dirección artística, Cedric Gibbons. Vestuario, Adrián. La versión inglesa, His glorious night, primera sonora de John Gilbert, significó el hundimiento de su carrera. 



Nota 5. El concurso masculino lo ganó Antonio Cumellasque firmó unas condiciones parecidas pero no tuvo el mismo éxito, hasta el punto de tener que regresar a España, en donde tendría un trágico final pocos años después. Las dificultades de Cumellas y otros compatriotas fueron determinantes para no perder ni un minuto en asegurar su posición en Estados Unidos. Cumellas, terminado su contrato sin ser renovado y agotado su permiso de residencia, pasó a México -como hicieron otros-, y regresó a Hollywood de forma ilegal, siendo detenido y expulsado por las autoridades de inmigración. Sin dinero, regresó a España gracias a la ayuda del actor José Crespo.



Nota 6. En Enero de 1931, según la revista Crónica, los sueldos de los intérpretes españoles que trabajaban en hollywood eran: 1) Ernesto Vilches, 8000 dólares/película. 2" José crespo, contrato de 40 semanas a 1000 dólares/sem. 3) Elvira Morla, 800 dol/sem. 4) Pedro Alvarez, 750 d/s. 5) Soledad Jimenez 700 d/s. 6) María Alba, 650 d/s ... 9) Romualdo Tirado, 500 d/s. 10) Tito Davidson, 450 d/s... 13) Juan Torena, 250 d/s. 

Nota 7. Mirna Loy hace una de sus primeras apariciones aunque sin acreditación, al igual que William desmarest, que se llegará a convertir en un reconocido actor de carácter de larga trayectoria. Leila Hyams ya ocupa un lugar destacado en el reparto.


Nota 8. La compañía, la más importante al finalizar la Década, estaba inmersa en una gigantesca operación financiera al absorber Loew's Inc., fundada por Marcus Loew y comprar las acciones de sus altos ejecutivos, encabezados por Nicholas Schenck. El 3 de marzo de 1929 William Fox anunciaba la fusión que originaba la mayor compañía de producción y distribución del mundo, con nada menos que más de 1000 salas de exhibición. Meses más tarde, el Crash del 29, el inicio de la gran Depresión y un accidente de automóvil del propio Fox, que le impidió afrontar la situación en condiciones, echaron por tierra todo el proceso y llevaron a la bancarrota a la Corporación, que no se recuperó hasta años más tarde, con la incorporación de Darryl F. Zanuck y Joseph Schenck.


Nota 9. De esta película haría John Ford una nueva versión casi veinte años más tarde, Tres padrinos, en algunos aspectos inferior.



Rodaje de "Monsieur Le Fox": 
Carlos Borcosque, con el primer número de 
Ecran, entre los protagonistas de la versión 
española, Rosita Ballesteros y Gilbert Roland.
Nota 10. Carlos Borcosque, periodista, guionista, director y aviador. En 1930 fundó en Chile la revista de Cine ECRAN, realizada íntegramente en Hollywood, de la que fue primer director. Trató y entrevistó a las grandes estrellas e informó con solvencia de la actividad de los estudios. Particularmente, recuerdo haber comprado muchas veces la revista, de segunda mano -si no recuerdo mal no llegaba a los  kioskos- en los puestos de libros y revistas del Mercado de San Antonio, los domingos por la mañana, por los 50s. 
Texto y foto de la revista CRÓNICA: 
Conchita Montenegro, excelente bailarina, 
actriz cinematográfica que tantos triunfos 
alcanzó en París recientemente, llega a 
Hollywood contratada por Metro-Goldwin 
como protagonista de película en español. 
María Alba y Carlos Borcosque reciben 
nuestra gentil compatriota.




Nota 11. Catalina Bárcena acudió a Hollywood como actriz de teatro muy reconocida. Sólo intervino en algunas producciones en versión española y a pesar del trato de favor recibido, dejó en evidencia sus limitaciones como actriz de cine y su enorme capacidad -junto a su amante, Gregorio Martinez Sierra- para vetar a los colegas que pudieran hacerle sombra. Práctica de la que son numerosos los damnificados, como José Crespo y, años más tarde, el actor y director Adolfo Marsillach. María Alba vió claro que estar en un rodaje con Bárcena y Martinez Sierra era como meterse en un nido de víboras y no transigió.  

Nota 12. María Alba hacía tiempo que ya no era ni "gentil", ni "compatriota" (se había casado con un yanqui y adquirido su nacionalidad). En ningún momento María Alba merecería por parte de CRÓNICA la misma atención y elogios (envenenados elogios en ocasiones) que los que tendrían Conchita Montenegro y otras actrices, fueran nacionales o extranjeras y que dejaban en evidencia la simpatía de los redactores hacia sus favoritas.


Con Olga Baclanova ("Los muelles de Nueva 
York", 1928, de Joseph von Stemberg 
Anna May Wong en Navidad. María se 
amoldaba más a otros ambientes y personas 
que a los de sus compatriotas.
Nota 13. La versión en inglés de "olimpia", "His glorious night", fue la primera película sonora de John Gilbert y el principio de su decadencia.

Nota 14. Chester M. Franklin. Otro nombre para la Historia del Cine: director de "The toll of the sea", 1922, la primera película en bicolor, rojo y verde, con tonalidades intermedias bien conseguidas pero que no se consolidó; como ocurriría con el siguiente intento serio, en tricotomía, "On with the show", 1929. También fue la primera interpretación como protagonista de Anna May Wong.


Nota 15.  En las versiones en español el equipo técnico y parte del artístico sólo hablaba inglés, mientras que la mayor parte de los cineastas y escritores españoles llegados a Hollywood ni lo hablaba ni lo entendía y, en muchos casos, tampoco se esforzaron en conseguirlo. María tuvo que hacer de intérprete, de "asistente" de sus compatriotas... y escuchar los comentarios que hacían los miembros del equipo americano del comportamiento y profesionalidad de ellos. El actor José Crespo lo cuenta así en sus memorias: 
"El español tiene un carácter muy especial y entre la gente de la profesión había muchas envidias y rencillas... siempre ha sido así y seguirá siendo..."

El productor y director Hal Roach, que tenía su propio Estudio y trabajó también para MGM, explicó que licenció a todos los intérpretes hispanos de su Estudio porque "pierden su tiempo en intrigas y murmuraciones". 

Nota 16. Antes de que Mary Pickford o Norma Talmadge fundaran su propia productora, lo hizo Clara Kimaball Young, una estrella entre 1916 y 1920, sabiamente aconsejada por su segundo marido, el director James Young y luego por su amante, Lewis J. Selznick, padre de David O.Selznick. Su inestabilidad amorosa y las divergencias sobre las cuestiones económicas le hizo dejar a marido y amante por un absoluto inepto que, con sus decisiones, acabó con su estatus de estrella.




La vida de María del Pilar Casajuana Martinez, la cinematográfica y la personal, merecen un estudio más completo. Esto significa que este modesto trabajo será revisado, corregido en lo que pueda tener de inexacto, y ampliado con cuantos datos pueda encontrar o quienes me lean se interesen y los puedan aportar. 

viernes, 10 de abril de 2015

a propósito de la búsqueda de información

CUANDO LA REALIDAD CONFIRMA LO INTUIDO



María tratando de no ceder ante las perversas intenciones del baboso de la película.

A lo largo del trabajo sobre la actriz María Alba -que no he terminado todavía porque está resultando más complicado de lo previsto-, me he visto obligado, ante la escasez de información fiable, a efectuar más suposiciones de las habituales y a dejar que la intuición sustituyera a la realidad en más ocasiones de las que son aconsejables; si se pretende que lo que se escribe sea fiable.

Afortunadamente, y me congratulo de ello, el paso de los años que afecta negativamente en muchos aspectos a las personas -en este caso a quien escribe-, no lo ha hecho en el de conservar la lucidez para descubrir lo que verdaderamente hay detrás de una información o un comentario, y, por añadidura, acerca de quien lo escribe y de sus intenciones.

Inmerso en esa situación de duda e inquieto y disconforme conmigo mismo por verme obligado a echar mano en exceso de lo "personal", he seguido buscando, casi como un arqueólogo de estar por casa, para encontrar confirmación a lo que intuía porque no tenía constancia fiable a través de otras personas con más conocimiento que yo, bien por ser contemporáneas de las personas mencionadas y haber trabajado o tenido relación con ellas. Afortunadamente esas opiniones han aparecido.

Y estoy contento porque aunque ello esté suponiendo un retraso considerable en la publicación del trabajo sobre María Casajuana, lo obtenido me ha permitido constatar que la intuición sigue en buena forma y que algunas cosas supuestas -porque me parecía lógico y de sentido común considerarlo como decía-, se han visto confirmadas por la realidad y han dejado de ser, un punto de vista personal.

También ha resultado gratificante constatar que la simpatía que me despertó María Alba, conforme fui sabiendo más de ella y, ¿por qué no admitirlo?, la antipatía hacia algunos personajes aparecidos en el transcurso del trabajo, estaban justificadas. Simpatías y antipatías, quede bien bien claro, controladas no con mano férrea, pero si con el suficiente sentido común para que no interfirieran en mi capacidad de juicio hasta el punto de hacerme incurrir en los mismos vicios que siempre me han repugnado: la parcialidad descarada y, en ocasiones, intencionada y el desprecio gratuito de los méritos de otras personas, fuese por incapacidad para verlos , por antipatía personal o por interés.

Una agradable consecuencia -en momentos en que las ideas nuevas empiezan a mostrarse reacias en aparecer- es el encuentro con nuevos temas sobre los que trabajar o la revitalización de algunos ya previstos. 

Entre estos últimos, el de los Cineastas Españoles en Hollywood, pero que los documentos encontrados abre nuevas maneras de enfocarlo y, sobre todo, deja en entredicho algunos de los libros o documentales hechos al respecto. O más bien, a sus autores.

Entre los imprevistos, el que iniciaré, si Dios quiere (recordando tiempos pasados en los que cualquier propósito incorporaba la frase). Se centrará en dos antiguas eminencias de fama y honores poco merecidos en algunos aspectos: el director y falso escritor Gregorio Martinez Sierra y la "eximia" actriz Catalina Bárcena que, esencialmente y sin discutir sus evidentes méritos -que los tuvieron, no cabe duda- fueron, en lo esencial, dos caraduras que se aprovecharon del trabajo ajeno y cuyos méritos distan bastante de los que se les atribuyen todavía hoy día.


Gregorio Martinez Sierra

Catalina Bárcena

Otro se referirá a críticos, comentarista, gacetilleros y diversos especímenes del Periodismo o de la Colaboración periodística, de ayer de hoy y de siempre, cuya opinión está mediatizada por sus fobias y filias y, en ocasiones, de los estímulos que reciben por opinar en un sentido o en otro. Idolatran o ningunean sin ningún rubor, aunque, si se tercia, sean capaces de maldecir a sus ídolos cuando les caen en desgracia y alabar a quienes despreciaban o ignoraban, en este caso, eso sí, mediante cobro por el cambio de opinión. Es posible que este último trabajo lo reparta entre los dos citados. Está por decidir.

Entre las opiniones fiables encontradas, dos han sido particularmente importantes, las del actor José Crespo y las del director y actor Adolfo Marsillach. Curiosamente, las memorias de Marsillach las leí cuando se publicaron, a finales del siglo pasado y ha sido, a raíz de cruzarse en el camino la pareja Martinez-Bárcena, cuando he recordado que valía la pena releerlas.


José Crespo

Adolfo Marsillach
Dentro de poco, por fin, María Alba.





 

martes, 24 de marzo de 2015

DUDAS RAZONABLES

¿O DISCUTIBLES?



María Alba



Las dudas están ocasionadas en la necesidad de hacer cambios en el último trabajo que estoy haciendo, sobre la actriz María Alba, de corta y, por cierto, poco apreciada trayectoria. La poca valoración de su trabajo es, precisamente, uno de los motivos del cambio, por darse tanto en los momentos en que su carrera se desarrollaba como con posterioridad, en los diversos estudios sobre los cineastas españoles en Hollywood a los que he tenido acceso.


Dudas, por otra parte, que han aparecido después de haber resuelto otra, provocada por la necesidad de elegir el orden de elección entre dos opciones: ¿CONCHITA MONTENEGRO o MARÍA ALBA? ¿Cuál es prioritario? Prioritario, por supuesto, para mis propias ganas de poner uno antes que otro.


Mi primera intención fue centrarme en Conchita Montenegro, pero el descubrimiento de un actor del que no tenía noticia, Antonio Cumellas, relacionado con María Alba por ser los dos ganadores españoles del concurso convocado por FOX FILMS CORPORATION en 1926, me hizo decantarme por María Casajuana Martinez, de nombre artístico María Alba. 

De Cumellas, de trágico final, puse una foto en "Amics de Barcelofilia", en un intento de obtener información, parcialmente satisfecho. Una lástima por que el tema daba mucho de sí, como reportaje de investigación o como punto de partida de una gran novela.

Aquí aparecieron nuevas dudas, todavía no resueltas en su totalidad, que han ocasionado un considerable retraso en lo que ya tenía casi estructurado. No por Cumellas sino a causa de la dificultad de dar acomodo al nuevo material -y sesgo del mismo- sin modificar lo esencial: escribir sobre María Alba, ampliando en algunos aspectos la información existente, corrigiendo inexactitudes y -ésta es la duda capital- llevando al límite la opinión personal sobre una persona que desarrolló su carrera unos años antes de que yo naciera. Y encima, a través de unas informaciones que dejan mucho que desear. Porque se trata de una opinión -la mía- basada en impresiones muy "sui géneris", deducciones sacadas de informaciones de veracidad muy discutibles, comportamientos de personas desconocidas por mi y opiniones ajenas de una parcialidad notable.



"Bueno -me dije a mí mismo-, si fuiste capaz de leer la Prensa y escuchar la Radio en los largos y fluctuantes cambios de opinión de los años del Régimen de Franco -aunque en lo esencial la Opinión fuera inamovible-, sacando tus propias conclusiones sin ayuda de nadie, viendo venir los cambios; adivinando hacia donde iban a soplar los vientos después de cambiar su rumbo y aprendiendo a distinguir entre un elogio merecido, un peloteo más o menos indecente, una crítica soterrada, una alabanza envenenada o un episodio más de "la Puta i la Ramoneta"; bien puedes calibrar las informaciones o silencios de de quienes escribían el material que has encontrado y cuales eran fiables y cuales basados en simpatías o antipatías personales, cuando no, en intereses promocionales. Así que, deja de hacer el tonto y termina el trabajo antes de que críen pelo las ranas."

Las dudas no se refieren a la propia María, sino a su entorno artístico y al mediático. Aunque conocía algunos detalles; bucear en las informaciones, comentarios y críticas de revistas de la época, así como releer algunos libros dedicados al tema de la "Colonia Española de Hollywood", han hecho que se ampliara el ámbito del trabajo. Sin disminuir el protagonismo de María Alba, he puesto el acento en otros aspectos, en los que compañeros españoles de trabajo y periodistas tienen su lugar.

En parte, la nueva información me conducían a tener que tocar un tema previsto para otro trabajo: el de los españoles que trabajaron en Hollywood, en las versiones dobles entre 1930 y 1935, aproximadamente, que en algunos aspectos deja que desear, por muchos años que se hayan empleado en recabar información, muy diversas las fuentes consultadas y las personas entrevistadas.

María Alba, en el primer escalón, con Lupe Velez, Dolores del Río y Don Alvarado.
Las versiones en español ya estaban en marcha, pero María no sería una asidua de ellas


Han aparecido cosas curiosas, tanto en informaciones, opiniones o trabajos de aquella época y de otras más recientes. Cosas que inciden directamente en algunas de las características más frecuentes entre españoles, por muchos años que pasen. Cualquiera que sea el ámbito en que se producen estos cambios  y de los que muy competentes personas han dejado buenos ejemplos; que se remontan al primero que aprovechó el invento  de la imprenta para opinar sobre sus compatriotas, hasta el día de hoy.

En fin, espero que muy en breve, pueda poner el trabajo sobre María Alba, el de Conchita Montenegro y el de los españoles que trabajaron en Hollywood en la primera mitad de Siglo XX; que no se terminó todo cuando se acabaron las versiones en español, ni hubo que esperar a que aparecieran para que algunos compatriotas pusieron una pica en Flandes.

Todo ello, en el bien entendido de que las circunstancias me obligan a substituir, en más casos de los que quisiera, la información directa por la intuición, el sentido común o unas deducciones de investigador de estar por casa, aunque con muchas horas de vuelo y un cierto olfato para descubrir si lo que tengo en el plato es gato o liebre...  


viernes, 6 de marzo de 2015

PROXIMAMENTE


Cineastas españoles en Hollywood con Louis B. Mayer.
Edgar Neville, José Crespo, Conchita Montenegro... 

LOS NUEVOS TRABAJOS a publicar en este blog estarán dedicados a los Cineastas Españoles que trabajaron en Hollywood durante la década de los 20s y los 30s del Siglo XX.

El término "cineasta" lo utilizo en su sentido más amplio, de forma que incluye todos los apartados, aunque sean actores y actrices quienes ocupen un espacio mayor, como Conchita Montenegro, María Alba, José Crespo o Antonio Moreno. También Edgar Neville, Enrique Jardiel Poncela y un extenso etcétera aparecerán, aunque en algunos casos de forma abreviada, por ser ya muy amplio el material dedicado a ellos.
Lo harán en un orden impredecible hasta para quien escribe, aunque es bastante probable que sean Conchita Montenegro (que hasta hace unos días tenía todos los números para ser la primera) o la barcelonesa María Alba (que tiene unos comienzos muy curiosos) quienes inicien este recorrido verdaderamente apasionante porque coincide en buena parte con la transformación Cine Mudo-Cine Sonoro (Silent-Talkie), no menos fascinante y de mucho mayor calado.

Forman lo que se podría denominar "La Colonia Española de Hollywood", que se formó a raíz de la implantación definitiva del Cine Sonoro y como consecuencia de la necesidad de los Grandes Estudios de conservar los suculentos ingresos provenientes del mercado hispanoamericano y, en menor medida, de otros mercados de habla no inglesa.
A partir de la bajada de ingresos provenientes de dichos mercados surgió la necesidad de producir versiones en otros idiomas. Versiones dobles, triples o cuádruples, que se rodaban simultáneamente, con parte del reparto o del equipo técnico distinto para cada versión, que en ocasiones resultaban problemáticos, por no decir caóticos. El doblaje acabaría con las versiones múltiples y con la Colonia Española.

Colonia que, en este caso, si que merece tal calificativo por la tendencia natural de sus integrantes a reunirse, en contraposición con las mal llamadas, "Colonia Inglesa" o "Colonia Alemana" (La pequeña Weimar), que nunca lo fueron. Como diría Boris Karlof, al ser preguntado sobre la colonia inglesa: "yo no diría tanto. Más bien, había muchos ingleses por allí..."

En cuanto a la alemana, debe tenerse en cuenta que sus integrantes eran mayoritariamente exiliados, no inmigrantes, de forma que no tenían intención de integrarse en un país y una forma de vida que no les atraía, aunque algunos lo hicieran.

En el caso español la Guerra Civil supondría la puntilla porque también en la ya disminuida colonia se formarían distintos bandos y algunos de sus integrantes regresarían a España.

Así, pues, en breve, o Conchita Montenegro, María Alba o José Crespo.