viernes, 29 de diciembre de 2017

De "GONE WITH THE WIND" a "EL ÁLAMO"


RUSSELL BIRDWELL (1903-1977)

"Puedo hacer famoso a cualquiera por la tarifa correcta"


Este trabajo es una consecuencia directa de querer saber algo más del hombre que conversa con Vivien Leigh en la foto que da inicio a esta entrada. Su aspecto me resultaba familiar y aunque no conseguía recordar de qué, me rondaba por la memoria algo sobre diversas campañas publicitarias relacionadas con Rodolfo Valentino, Lo que el viento se llevó -la película en uno de cuyos descansos conversan- y, años después, con Jane Russell. Como pasa a veces, haciendo posteriormente algo que no esta ligado con el motivo de lo que pretendía recordar, saltó la liebre por casualidad releyendo un libro de entrevistas con guionistas de Hollywood. La entrevista que me aclaró la relación entre Russell Birdwell -el hombre en cuestión- y Vivien Leigh se la hicieron Pat McGilligan y Barry Strugatz al guionista Ring Lardner Jr. En ella, aunque brevemente, salió a relucir el nombre de Birdwell. Sin embargo, con la entrada ya publicada, he recordado que tenía el libro de memorias de Lardner, "Me odiaría cada mañana", mucho más claro por razones obvias, que la entrevista citada, de forma que he utilizado las dos fuentes, rectificando algunos párrafos.


Ring Lardner Jr., dos veces ganador del Oscar al mejor guión
A partir del recordatorio he sido consecuente conmigo mismo:

"¿Para qué me voy a romper la cabeza pensando cómo voy a darle a conocer, cuando alguien que lo conoció y trabajó con él puede hacerlo en pocas palabras y mucho mejor?" 

Así, he dejado que sea Ring Lardner Jr. quien nos hable -en dicha entrevista y en sus memorias-, sucintamente, sobre él:

"Empecé a trabajar con el primer director de publicidad de Selznick International, que fue substituido con bastante rapidez. Selznick (David O'Selznick) le había dicho que no quería ninguna publicidad personal sobre él, que al público norteamericano sólo había que venderle la nueva empresa, sus productos y sus estrellas. Y ese tipo, Joe Shea, se lo tomó al pie de la letra y unos treinta días después de mi llegada fue sumariamente reemplazado por Russell Birdwell, a quien David reiteró sus modestas instrucciones. El astuto Birdwell no le hizo caso ni por un instante, de modo que buena parte de nuestro tiempo se destinó a idear procedimientos para colocar sueltos sobre David en las columnas de cotilleo y conseguir que se convirtiera en una de las grandes celebridades de Hollywood."

Y añade Lardner sobre su propia labor en Selznick International, a donde acudió desde Nueva York llamado por el propio productor en 1936 para firmar un contrato de siete años:

"Durante el año de aprendizaje con Birdwell mi cometido consistía en dejarme caer por los escenarios de las dos películas que se produjeron en 1936, El pequeño Lord y El jardín de Alá... Debía recolectar breves noticias para las columnas de cine (que aparecían en casi todos los periódicos de la época) y para las revistas del ramo. Charlas con los actores y otros participantes en el rodaje se consideraba un componente esencial del trabajo."

Hasta entonces, Birdwell había trabajado como redactor en los periódicos de la Cadena Hearst, cubriendo entre otros sucesos el despegue de Charles Lindberg en 1927 para su histórico vuelo América-Europa. Fue el autor del montaje publicitario sobre la mujer "vestida de viuda" que puso flores en la tumba de Rodolfo Valentino, el primer aniversario de su fallecimiento, una actriz contratada por él
 
Muerte de Rodolfo Valentino. 1926, foto: Dallas News. La desconsolada "viuda"

Hizo algo de cine durante la última época del cine Mudo y fue enfocando rápidamente su carrera a la publicidad como agente libre. En 1938 pasó a ser el jefe de publicidad de Selznick International (SI) y encargado de la campaña publicitaria de Lo que el viento se llevó, incluida la búsqueda a nivel nacional de la actriz elegida para ser Scarlett O'Hara

Lo cuenta Lardner en su libro, I hate myself in the morning (Me odiaría cada mañana), publicado en 2001 (2006 en España, Ediciones Barataria): 

"Cuando me disponía abandonar su departamento, Birdwell concibió el mayor bombazo promocional de su carrera y de la historia del cine: la colosal, minuciosamente relatada y enteramente superflua búsqueda de la actriz ideal para representar a Scarlett O'Hara tanto entre estrellas consagradas como entre perfectas desconocidas."


DIRECTOR (1ª ETAPA)
 
1929. Leila Hyams, J.Farrell, A.Birminghan. Aparece como extra, Jean Harlow.
Flying devils, RKO, 1933.

En 1939 abandonó SI y abrió su propia agencia de publicidad, Russell Birdwell and Associates, con despachos en Los Ángeles, Nueva York y Londres. Empresas, magnates (Howard Hughes), artistas (Carole Lombard, Marlene Dietrich, Janet Gaynor, Jane Russell...) y hasta algún rey (Carol II de Rumania) fueron clientes suyos.

Con su secretaria en el despacho de
Birdwell and Associates, en 1941 (Getty Images)
Con Carole Lombard, una de sus clientas. Obsérvese el letrero

De nuevo Ring Lardner Jr. da una pincelada magistral para comprender la enorme capacidad de improvisación  y de hallazgo de ideas originales y efectivas de Birdwell. 

"La estratagema de Birdwell que recuerdo con más cariño (pues ilustra a un tiempo el ingenio y la descarada trapacería del arte publicitario) nació durante una conversación banal con Carol Lombard en el plató de Nothing sacred (La reina de Nueva York, William A. Wellman). Hablábamos sobre la inminente declaración a Hacienda y la actriz, como muchos otros privilegiados, se quejaba de tan oneroso tributo (en aquél tiempo, dicho sea de paso, no había aún retenciones y toda la deuda se pagaba de una enorme tacada). 

"No, no", dijo Birdwell súbitamente inspirado. "¡Te alegras! Estás feliz de pagar impuestos. Es la inversión hombre-muerde-perro."

Carole, mucho más lista que la mayoría de sus consoeurs y confrères, se prestó de buena gana al artificio y, a renglón seguido, las portadas de todo el país comunicaban a sus lectores, que la protagonista (con Fredric March) de la última producción de David O'Selznick consideraba un alto honor y una pura delicia depositar la contribución pertinente."

Birdwell escribió en diferentes épocas de su vida, novela -Mount horeb, en 1972-, sus propias experiencias en libros autobiográficos, como I ring doorbells (1939) y Women in battle dress (1942), basado en sus propias observaciones en Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial, así como un libro de poemas en 1969.




PROMOTOR
Para dar una idea de su capacidad publicitaria mandó hacer, para la película "El pequeño Lord Fauntleroy" en 1936, un cartel pintado de tal longitud que sólo se podía ver en su totalidad desde una gran altura. Entre sus campañas publicitarias para promocionar películas de gran presupuesto, las más conocidas, aparte de Gone with the wind, son The outlaw, para Howard Hughes y El Álamo, para John Wayne, reclamado en este caso para salvar lo que se temía como un descalabro financiero.


El lanzamiento de Jane Russell en The outlaw, fue un anticipo de los que en la actualidad son habituales,  a fin de convertir a una desconocida en una estrella aún antes de haberla visto en una sola película. En este caso, sin embargo, la imágenes publicitarias de la actriz chocaron frontalmente con los criterios morales marcados por el Código Hays. El rodaje de la película finalizó a principios de 1941, se estrenó en 1943, con escasa distribución, y el estreno y distribución a gran escala se produjo en 1946, con cortes en determinadas escenas pactados por la productora y los censores. Las explicaciones de Birdwell cada vez que tenía que dar la cara para justificar los retrasos en el estreno acabaron siendo motivo de comentarios irónicos en algunos periódicos, que bromeaban acerca de qué nuevo motivo iba a esgrimir para justificar lo que era evidente, pero no se "debía decir". Ni que decir tiene que el publicista salía del paso con su habitual aplomo.

La publicidad se sustentó en "Aquí tiene dos buenas razones para ver The outlaw

DIRECTOR (2ª ETAPA)
En la segunda mitad de los '1950s produjo y dirigió dos películas, con una campaña publicitaria fiel a su estilo.




La publicidad se basó principalmente el el rapado de cabeza de la actriz Natalia Daryll

SU ÚLTIMO GRAN RETO
Con su audacia, imaginación y falta de complejos a la hora de recurrir a quien fuera a la hora de hacer su trabajo, consiguió, en buena medida, revertir la idea generalizada de que "El Álamo" era una película condenada al fracaso, para convertirla en un acontecimiento histórico de visión obligada. La campaña para conseguir que la película se llevara algún Oscar no consiguió más que uno al mejor sonido y varias nominaciones menores. Sin embargo, la salvó de la quiebra e incluso dió beneficios, en especial en Europa y Asia. Los exagerados intentos para conseguir que Chill Wills consiguiera el premio al mejor actor de reparto crearon una gran polémica, que no fue la única por las maniobras de Birdwell presionando a miembros de la Academia, hasta extremos tan exagerados que hicieron irritar al propio John Wayne, productor y director. Contactó con políticos para conseguir convencerles de que ver la película era un deber patriótico. Y no se paró en barras y envió una carta a ex Premier británico Winston Churchill para que escribiera un prologo para la película, sin recibir respuesta. 

Sus excesos en la campaña publicitaria de El Álamo rebajaron notablemente su prestigio como publicista, de forma que su actividad decayó notablente durante la década de los 60s y a principios de los 70s tuvo que pagar una columna en Variety en la que contaba cosas de su trabajo en Hollywood. 

NOTAS
1. La alusión a Birdwell de Ring Lardner Jr. aparece en Back Story-3, tercer volúmen de una espléndida serie de libros publicados en España por la Editorial Plot dedicada a guionistas de Hollywood, que conversan con McGilligan y otros entrevistadores, sobre sus guiones, sus aportaciones a los de otros, la forma de trabajar en los Estudios, su relación con otros guionistas, los directores y los intérpretes. A lo largo de las entrevistas hablaron de sus propias vidas, merecedoras como en el caso de Lardner, de realizar una película basada en ella. Algunos, como Lardner y Dalton Trumbo, debieron firmar sus trabajos con seudónimos para eludir el boicot de la Era McCarthista. Compaginaron en determinados casos el trabajo en los Estudios escribiendo obras de teatro, guiones para programas de radio, publicación de relatos en revistas, novelas y, a partir de la agonía del Sistema de Estudios,  series de televisión. 

2. Ring Lardner Jr, Chicago, 1915-2000. Guionista, dos veces ganador del Oscar al mejor guión:  
Woman of the year (La mujer al año), 1942, MGM, George Stevens, con Katharine Hepburn y Spencer Tracy
MASH, 1970, 20th Century Fox, Robert Altman, con Donald Sutherland, Elliot Gould y Sally Kellerman

Fue uno de los 10 de Hollywood que fueron a la cárcel por no ceder a la presión durante la Caza de Brujas. Tuvo que firmar sus guiones con otro nombre hasta que en 1964 el productor Martin Ransohoff y el director Norman Jewison le incluyeron con su verdadero nombre en los créditos de The Cincinnati Kid (El rey del juego). Sus memorias, son una gran fuente información sobre el cine, los cineastas y las consecuencias de la caza de Brujas de la época del maccarthismo. Cuenta anécdotas contadas con simpatía y espíritu comprensivo hacia la forma de ser de sus protagonistas, que dan a entrever el talante amable y comprensivo, pero sincero, del autor.

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