lunes, 7 de septiembre de 2015

LA OTRA CASABLANCA

O DE COMO SE PUEDE HABLAR DE 
CASABLANCA sin citar a 
INGRID BERGMAN y HUMPHREY BOGART

No fue fácil resistir la tentación, pero lo conseguí hace cuatro o cinco años en este breve artículo que, en un momento de lucidez, he conseguido pasar (de forma artesanal) de formato PDF a no sé cual, pero ha quedado colocado aquí.

Nota aclaratoria 
Se encontrarán a faltar algunos nombres muy significados. Tiene su razón de ser: el apartado dedicado a Casablanca formó parte de un capítulo dedicado a los exiliados europeos en Hollywood, alemanes principalmente, en el libro "Un Hollywood muy personal... y deportivo": por eso no aparecen personajes claves como Claude Rains, por citar el caso más destacado (ver Entradas "Rumbo a California", 1ª, 2ª y 3ª parte, de 25, 27 y 30 de Noviembre de 2014).

El libro, centrado en el Hollywood del período 1930-1939, trascendental en muy diversos apartados, por no decir todos, empezó estando dedicado a la relación entre deportistas y cineastas, pero la magnitud de lo ocurrido en esa década -así como en la anterior y posterior- me hizo adentrarme en otros temas y hacer que aparecieran personajes que en modo alguno tenía intención de citar, pero que se hizo necesario. Así, a cineastas y deportistas se unieron músicos, literatos, científicos, políticos y personajes de la Sociedad de la época (ver Entrada, "Portada y contraportada de...", de 12 de Agosto de 2012).

Aclaraciones finales
El texto está interrumpido. Falta añadir: 
"... que se suele menospreciar el calificativo".
A quienes sí debería haber puesto es a los hermanos Epstein, Julius y Philip, que huyeron a finales de la década de los 30s. No lo hice en su momento porque la mayor parte de su labor la hicieron a partir de la década de los 40s. De todas formas, aquí están:



2 comentarios:

  1. Este tipo de historias suelen pasar desapercibidas por el gran público, Eugenio, y está muy bien sacarlas a la luz porque aunque sean externas a la película como tal, ayudan a entender aspectos de su historia.
    Al origen judío de Curtiz hay que añadir el de otros personajes de la película, como Peter Lorre, sin olvidarnos, claro, de los hermanos Warner.

    ResponderEliminar
  2. Te agradezco el comentario porque también creo que en demasiadas ocasiones, casi por norma, sólo los protagonistas y el director (según cual) parecen ser fundamentales. Sin embargo, hace unos días encontré un fallo (incomprensible por más que lo pienso) que me obliga a rehacer a fondo este trabajo.

    ResponderEliminar