jueves, 19 de febrero de 2015

HURRELL BY HURRELL

GEORGE HURRELL: 
A través de algunos comentarios sobre 
FOTOS, ACTRICES, GLAMOUR y TRABAJO en 
LA ÉPOCA DE LOS GRANDES ESTUDIOS, 
en conversaciones con JOHN KOBAL  

Todos los artistas, cualquiera que sea su especialidad,
son reconocibles inmediatamente por los profesionales de su especialidad o
por personas expertas. Para quien, como yo, no es ni una cosa ni la otra,
existen indicios que le permiten reconocer al artista porque forma parte de su "atrezzo", bagaje personal o "sello" inconfundible. George Hurrell tenía ese "algo" personal
que sólo él utilizaba: una enorme piel de oso.
Jean Harlow, la primera en ser inmortalizada con ella.

George Hurrell en su estudio, alrededor de 1938.


John Kobal fotografiado por Hurrell en 1982,
doce años después de la primera conversación.
Releyendo el libro de John Kobal, "La gente hablará" ("People will talk") con entrevistas a directores, estrellas y fotógrafos de la primera mitad del Siglo XX, se me ocurrió; a través de algunas de los aspectos de su profesión que explicaba uno de los entrevistados, el fotógrafo George Hurrell; localizar las fotos que explicaban lo que contaba sobre sus experiencias con determinadas estrellas; así como sus propios logros profesionales, aspecto éste en el que Hurrell se mostraba muy modesto, como si no diera mayor importancia a su trabajo. Dado que las conversaciones tuvieron lugar casi cuarenta años después de haber sido hechas las fotografías, Kobal tuvo la precaución de llevar algunas y, mientras conversaban, las tenían a la vista; las que llevó y las que el propio Hurrell conservaba de su propia colección. El fotógrafo, cercano ya a los 70, recordaba perfectamente los detalles y trabajaba en ese momento para la 20th Century Fox, con la intención de asegurarse su jubilación. Todavía no había llegado el reconocimiento de su labor -como la de otros fotógrafos de su época- que se produciría poco después, en parte gracias a la labor de John Kobal, gran coleccionista del trabajo de todos ellos y divulgador de sus obras.

Hurrell en una de las numerosas exposiciones que se hicieron,
a partir de la revalorización 
de su obra.
Pie de foto original de Getty Images: 
Photographer George Hurrell and actress Natalie Wood attend the
18th Annual Publicists Guild of America Awards on March 27, 1981
at the Beverly Hilton Hotel in Beverly Hills, California.
(Photo by Ron Galella/WireImage)
El libro, excelente en su texto, es, en su versión española (Seix-Barral, 1987), pobre en imágenes -sean de Hurrell o de otros fotógrafos-, de forma que sincronizar sus explicaciones con ellas no resulta fácil. Aumenta dicha dificultad, y la convierte en imposibilidad, el hecho de que algunas de las fotos con las que Hurrell aclaraba sus comentarios las vio el propio Kobal por primera vez durante la primera entrevista y cabe pensar que no se publicaran en ningún libro o recopilación, quizá por escogerse otras mejores o consideradas más apropiadas. Por ello, no sé si en este trabajo habré conseguido encontrar las mismas o, al menos, las adecuadas. Para ello, mis armas han sido la intuición,  mis propios recuerdos, los libros comprados a lo largo de los años -extraviados, por desgracia, algunos que me hubieran resultado muy útiles- y lo que he podido localizar en Internet, un instrumento esquivo para quienes hemos llegado a él a una edad poco ideal; cuando la mente ya no se desenvuelve con la con agilidad y reflejos idóneos para sacar todo su provecho a la materia que se estudia o se utiliza como instrumento de trabajo.
Norma Shearer, la máxima estrella de la MGM -junto a Greta Garbo-, decidió elegirle a él para una serie de fotos, con preferencia a los fotógrafos oficiales del Estudio, Clarence Sinclair Bull y Ruth Harriet Louise. Shearer, mujer inteligente y con las ideas claras, intentaba convencer a los dirigentes del Estudio, incluído su esposo, Irving Thalberg, de la necesidad de cambiar su imágen y el tipo de papeles que interpretaba porque los tiempos, y con ellos los gustos del público, estaban cambiando. El cine se estaba transformando, la sociedad todavía más, ella no quería quedarse atrás y, de entre todos los fotógrafos, vio que el joven Hurrell era el indicado para llevar a cabo lo que pretendía conseguir. Hurrell se lo cuenta así a Kobal:

"Shearer vino a verme por las fotos que le había hecho a Ramón Novarro".
"La cuestión era que en el Estudio (MGM) no la ponían lo bastante sexy... quería un aspecto realmente perverso y de sirena... Se me ocurrió la idea de revolverle los cabellos, nunca se peinaba así. tenía la frente tan alta que siempre parecía demasiado intelectual para el tipo de papel que deseaba interpretar... Dejándola caer el pelo, bajándole la cabeza e incorporándole un cierto clima de "caprichosa"... Le encantaba que pusiera discos todo el tiempo... No tenía la menor relación con conseguir un clima sexy, pero conseguimos las fotos... Así fue como consiguió su papel en "The divorcee". La sesión fotográfica modificó la opinión del estudio... Obtuve mi contrato con MGM gracias a esta sesión con la Shearer."

"Se me ocurrió la idea de revolverle los cabellos,
nunca se peinaba así."

Sobre las fotos en bata o las piernas: 
"El escote no era un problema. En las fotos fijas era más fácil que en las películas... podías planificar y organizar... Es iluminación; podías dar escote a chicas que eran más lisas que una tabla... Sus piernas no eran demasiado buenas, aunque utilizándolas la imagen se convertía en una especie de rendición sexual. Todo se conseguía a través del modo en que colocas las piernas, pero en las películas no puedes hacer lo mismo porque las tienen que mover... Existen cuestiones como éstas que actualmente se pasan por alto..."

"...se conseguía a través del modo en que colocas las piernas..."

¿Qué es el "glamour" y cuando apareció el término?  Hurrell lo explica así:
"En aquél entonces alguien acuñó la palabra "glamour". De ahí procede: de esos días. Consistía en darles a las chicas una apariencia más sexy... Estoy convencido de que el "glamour" se puede crear totalmente. Aunque hay que reconocer que alguna mujer de nuestra profesión tiene, por lo general, algunas cualidades en este sentido. Por ejemplo, Joan Crawford proyectaba esa cualidad. Tal vez se debiera a que pensaba de un modo sexy, proyectaba algo más emocional." En otro momento de la conversación vuelve al concepto y añade: "Te diré que para mi el "glamour"no era más que un modo indirecto de referirse a las fotos Sexy. En síntesis, para mi equivalía a decir: Venga haremos unas fotos sexy. Las vestimentas brillantes que lucían siempre revelaban sutilezas y daban forma al cuerpo..."
Sobre las estrellas que poseían ese algo especial, instintivo, que hace que la persona parezca "llegar" -sea una reunión de pocas personas, un club o una fiesta en una gran mansión, dice lo siguiente, marcando la diferencia entre unas y otras:
"Ellas llegaban. Desarrollaban esa actitud. Nunca vi nada semejante. Cuando ahora lo recuerdo, me resulta divertido. Fue como si tuvieran trompetas internas que sonaba en el preciso momento que se abría la puerta..." 

"Como si tuvieran trompetas internas ..."

"Las veías en fiestas, en cocteles, en cosas sin importancia,
pero siempre se las ingeniaban para llegar..."


"Rita (Hayworth) proyectaba ese algo más... no era muy despierta mentalmente.
Era puro instinto, lo que es muy apreciable. Es vital." 

"La Harlow (Jean harlow) era por el estilo. Fueron productos de esa época;
pensaban de esa manera y sentían de esa manera, proyectaban esa cualidad.
Cuando atraviesan la puerta, se las ingenian para llegar. "

"Lana Turner solía hacer lo mismo,
aunque apareció algo más tarde."
"... el glamour consistía en darle a las chicas una presencia más sexy.
Ni siquiera la poseía la Sheridan (Ann), la chica atractiva por excelencia...
la tenía en su conformación física y en su actitud, pero no para las fotos ni para el cine.
ella no pensaba así. Se la arrancamos en e los estudios fotográficos y con la ayuda de las batas..."

EL EMPLEO DE LA MÚSICA:
"... Esa fue una de las razones de utilizar la música y de la larguísima manga de cuatro metros y medio con una bombilla en la punta porque la cámara era fija. no podíamos movernos como se hace hoy... Sin embargo, yo era móvil. Me movía por todas partes; para que me miraran... es distinto a ser primer operador. Lo he sido, pero es demasiado sedentario. Estaba acostumbrado a moverme, a desplegar montones de actividad física y de la otra... Pueden tardar horas en realizar un primer plano... el operador está siempre a merced del director... cuando piensas en el tiempo que le dan a realizar un primer plano, para iluminarlo, cosa que nosotros hacemos en dos segundos, resulta ridículo."
"Utilizar la larguísima manga de cuatro metros y medio
con una bombilla en la punta porque la cámara era fija.
N
o podíamos movernos como se hace hoy... Sin embargo, yo era móvil."




"En aquella época podías intentarlo prácticamente todo, salvo la fotos de desnudo.
El trabajo tenía que ser estrictamente pudoroso.
Todos los desnudos que retraté fueron trabajos personales...
"

"... le encantaba que yo pusiera música todo el tiempo..."

ACERCA DE JOAN CRAWFORD y la compenetración fotógrafo-estrella  
"Creo que hice más fotos de la Crawford que de cualquier otra actriz. Le gustaba posar, era muy dócil. Se entregaba a fondo a la cámara fija. Se esforzaba... aprovechó esas oportunidades para presentar una nueva imagen que posiblemente le serviría para toda su personalidad cinematográfica. Yo abordaba algún enfoque distinto incluso antes de que ella llegara."
"Le gustaba posar, era muy dócil."

"Se pasaba el día entero y tal vez se ponía veinte atuendos distintos,
se hacía diferentes peinados, modificaba su maquillaje...
Podía pasarse una hora entre entre un cambio y otro..."

"Me gustaban los platós porque disponía de cosas nuevas con las que trabajar..."

ILUMINACIÓN Y COMPOSICIÓN
"Tenía una actitud ante la iluminación e incluso ante la calidad de la lente, que se diferenciaba de la de los demás fotógrafos de la época... Se trabajaba con un objetivo vertone permanentemente difuso porque era la norma, pero yo lo modifiqué... Cuando entré en la Metro utilicé sus equipos y empecé a filmar nítido -sumamente nítido-, reduje el objetivo y lo volví nítido. Esa fue una de las diferencias. La otra se refería al modo arraigado que tenía de iluminar. Lo modifiqué todo, incluso mis propios métodos, en un intento de hacer cosas distintas. Empecé a emplear fondos... Comencé a practicarlo con la Shearer y luego lo hice con la Crawford... Siempre tenía en cuenta las composiciones, lo que me venía de haber estudiado pintura. En consecuencia, si no disponía de otra cosa componía con la luz." 
"Siempre tenía en cuentas las composiciones,
lo que me venía de haber estudiado pintura..."

"Me aficioné a esta enorme piel de oso. Aunque no sé porqué ni cómo,
me aferré a ella y la usé durante años...".
(Ann Sheridan, años 40s.)

George Hurrell, como otros fotógrafos de su época -fueran de estudio o de calle, por decirlo de una forma concisa- fue enormemente creativo. Su propio aprendizaje iba ligado al desarrollo del material que utilizaba y de los accesorios útiles -a veces, por inventar- para su práctica, de forma que en algunos casos su necesidad de encontrar el elemento que necesitaba y no existía le llevó a inventarlo o a mejorar algo ya inventado, pero insuficiente. Cuando abandonó Hollywood siguió su carrera en el mundo de la publicidad, de la moda y fotografiando  a estrellas o aspirantes a serlo. A finales de los 60s regresó a hollywood, momento en que John Kobal le entrevistó y colaboró en el reconocimiento de su labor. Durante los 70s y 80s, nuevas estrellas del mundo del espectáculo se añadirían a su impresionante serie de fotografías, alguna de ellas, como Sharon Stone, tuembada en la piel de oso...

FINAL 
Muchas cosas se quedan en el tintero, quizá más interesantes que las contadas. Para acceder a ellas, según el criterio de cada cual, nada mejor que ir a las fuentes originales, de las que este trabajo es sólo un reflejo: los libros de John Kobal y de otros autores, los Archivos de Getty Images o de Corbis y los diversos blogs, más o menos oficiales, dedicados a dar a conocer su obra.

Respecto a este trabajo, como respecto a cualquiera, será útil y reconfortante para su "autor" (entre comillas porque es más bien, un "copiador"), en la medida en que se comente, se discuta, se apruebe, se critique o se rectifique en sus indudables fallos, que sería una lástima que permanecieran en su lugar sin ser corregidos o eliminados.


No hay comentarios:

Publicar un comentario