lunes, 2 de diciembre de 2013

breakfast at tiffany's

A PROPÓSITO DE...
 DESAYUNO CON DIAMANTES


Del impacto que producen determinadas películas, pocas hay que -a partir de unas imagenes concretas-, se encuentre más a menudo como "foto de portada", en blogs o en "muros" de facebook, que "Desayuno con diamantes (Breakfast al Tiffany's)". Imágenes que, generalmente, corresponden al cartel de la película o a Audrey Hepburn, su protagonista, con el vestido negro de noche, diseñado por Givenchi, ante el escaparate de Tiffany's.

La estrella, antes del título, como debe ser...
En
 el cartel, los elementos esenciales : el vestido de noche negro, de Givenchi, 
el gato, los diamantes... aunque algunos, como el autor de la música,
Henry Mancini y el autor de la obra original, Truman Capote, estén en letras minúsculas
y el del director, Blake Edwards y el guionista, George Axelrod, también, aunque mayores.




A "Desayuno con diamantes", le ocurre como a otras películas de discutible valor cinematográfico, pero con unas particularidades tan notables, que desafían los "controles de calidad" del conjunto, el paso del tiempo y las objeciones que se puedan añadir, incluidas las de algunos de sus responsables.
Dos factores son absolutamente esenciales en el impacto de la película sobre los espectadores: Audrey Hepburn, en los años de deslumbrante encanto personal y "Moon river", la canción compuesta por Henry Mancini, que es uno de esos casos que es imposible desligar del recuerdo de la película, como comenté en cierta ocasión a propósito de la partitura de "Lo que el viento se llevó" o de "El tercer hombre", por citar dos casos significativos



"Moon River", la extraordinaria composición de Henry Mancini,
se convertiría en una de las preferidas de grandes cantantes,
auque algunos de ellos hubiera sido preferible que no la añadiera a su repertorio...

Sobre las objeciones, dos son de particular valor porque corresponden a sus máximos responsables: el guionista George Axelrod y el director, Blake Edwards.
George Axelrod estuvo en desacuerdo desde un principio con el personaje del japonés interpretado por Mickey Rooney. 

El gran error de Blake Edwards fue incluir a Mickey Rooney en el reparto
y empecinarse en mantenerlo cuando era evidente que desentonaba.


Fue un personaje añadido por Edwards, que consideraba un gran error. En una entrevista concedida a Pat McGilligan ("Back Story: conversaciones con guionistas de los años 60". Plot ediciones) dice:

"Tuve una gran pelea con Blake y convencí a Audrey para que nos diera tres dias de rodaje (gratis) para volver a rodar las escenas de Rooney... Audrey accedió a rodarlas con otro actor... Blake se opuso violentamente, así que Rooney sigue ahí... con gran perjuicio de la película. Es la única cosa de mal gusto."


Años más tarde, Blake Edwards reconocería que se había equivocado y que si pudiera cambiaría el personaje, que fue la única aportación notable que hizo al guión. El guión había sido escrito en su totalidad por Axelrod, con la aprobación de John Frankenheimer, que era el director escogido para dirigir la película en un principio, pero que no contó con la aprobación de la actriz.




Audrey y el gato, "Gato", no podían faltar
en este resumen de imágenes de la película.