sábado, 21 de septiembre de 2013

De la Obertura de TANNHÄUSER a LUCHINO VISCONTI

De la Obertura de TANNHÄUSER 
a LUCHINO VISCONTI, a través de 
KARL BÖHM, KARLHEINZ BÖHM, 
KARL RICHTER y ROMY SCHNEIDER 


Karl Böhm
Mi mente decidió ponerse a jugar a La Oca escuchando por enésima vez la Obertura de Tannhäuser -un método casi perfecto para salir de momentos de decaimiento- en la versión de la Wiener Philharmoniquer dirigida por Karl Böhm en 1979. Es, para mi gusto, la mejor que he escuchado, más incluso que la de Herbert von Karajan, que menciono en mi página de facebook.
Diversas oberturas de Wagner en la versión de Karl Böhm



El juego empezó cuando decidí buscar una versión en Youtube para colocarla en Fb. Como disponía de poco tiempo puse la que me pareció mejor dentro de las localizadas a las primeras de cambio: una de Herbert von Karajan, quizás la última que grabó. 









Karlheinz Böhm
Padre e hijo
Mira tú por donde, al poner la versión de von Karajan pero estar escuchando la de Böhm, me acordé de su hijo, el actor Karlheinz Böhm. Karlheinz, en principio, cursó estudios de piano, pero fue la interpretación lo que le atrajo. Fue el protagonista de las tres primeras películas de la serie "Sissi", junto a una joven Romy Schneider. Es recordado como el psicópata asesino de la película de Michael Powell, "Peeping Tom", y por dos de las películas que rodó en Hollywood: "El maravilloso mundo de los hermanos Grimm", de Henry Levin, y "Los cuatro jinetes del Apocalipsis", de Vincente Minnelli.

Era inevitable que el siguiente paso de la Oca me llevara a Romy Schneider, hija de la también actriz Magda Schneider, a quien Romy, de niña, acompañó en sus visitas a la residencia de Adolf Hitler en "el nido de águilas". Los padres de Romy vivían a 20 kms de allí. La carrera de la actriz, calificada por Wikipedia de "interesante", fue bastante más que eso y requiere mucho más espacio que el que puedo dedicarle aquí.


Romy en la época de Sissi y con su madre, 
Magda, actriz y cantante, 
que fue una de las actrices preferidas de Adolf Hitler. 
Vivían en los Alpes bávaros, a pocos kms. del "Nido del águila", 
que visitaron cuando Romy era una niña.


El "Nido del águila",en Berchtesgaden
De Romy era lógico pasar a Alain Delon, su gran y desgraciado amor. Como no es un actor que me resultara particularmente simpático, no escribo nada y paso al siguiente salto de la Oca: Jean Paul Belmondo, que no es que me cayera mucho mejor, pero por su profesión, la época en que trabajaron y su coincidencia en diversas -y no muy memorables películas-, era un paso obligado. Belmondo llevó a la película de Claude Chabrol, A bout de souffle y de ahí a Richard Gere, protagonista de la secuela americana de bastantes años después. En realidad ambos pintan tan poco en esta historia que la Oca que jugaba en mi mente hizo una virguería y retrocedió a la casilla en la que estaba Delon, para saltar a otra en la que apareció Luchino Visconti, el extraordinario director italiano que a veces -a tenor de lo que se menciona de él- da la impresión de que sólo dirigió "Muerte en Venecia" o "El gatopardo". Visconti, fue clave en la vida artística de determinados actores y actrices, que dieron con él lo mejor de sí mismos. ¡Consiguió sacar partido hasta de Helmut Berger!


Visconti arreglando con esmero las sábanas en una secuencia de "La caída de los dioses",
mientras una embelesada Ingrid Thulin se deja abrazar por Dirk Bogarde.

Luego, coloqué en Fb la "Music for the royal fireworks" de Haendel, en la versión de Karl Richter con la "English Chamber Orchestra", para mí la mejor con mucha diferencia y que cada vez que la escucho es capaz de propinarme una "dosis de caballo" de serenidad, seguida de entusiasmo.




Karl Richter, extraordinario organista, además de director,

es recordado por sus versiones de la música de Bach y de Haendel,
de las que era un consumado especialista

La obertura había terminado, mi inspiración también y tenía que hacer unas cuantas faenas de y para la casa, antes de que llegara Agueda del Hospital y me pillara in fraganti. Son la servidumbres de la vida de pareja: a los egoístas de tomo y lomo nos limita mucho...