domingo, 21 de julio de 2013

ESTHER WIILIAMS

ESTHER WILLIAMS, PRIMER "AMOR DE CINE"


Hace unos días falleció Esther Williams, una de las estrellas de la última "Era dorada de Hollywood", que terminaría a finales de los 40s del siglo XX, aunque la decadencia, como la de su carrera, no se concretó hasta mediados los 50s. 

Puntualizo acerca de, "última Era dorada de Hollywood": "de oro", hubo varias épocas, aunque fuera por diferentes motivos, lo que ocurre es que a veces se califica a períodos concretos, como "dorados" o de esplendor, cuando en realidad distan mucho de serlo e incluso corresponden a épocas de decadencia, por más que -para algunos- no lo parezcan. Quizás porque no han conocido los verdaderos o porque los que catalogan como tales, simplemente son mejores que los posteriores a los considerados como "dorados". Se basan, tales consideraciones, en desconocimiento de la historia del cine y una más que notable falta de criterio. 

Esther Jane Williams sufrió las consecuencias del estallido de la Segunda Guerra Mundial, que obligó a suspender los Juegos Olímpicos de 1940, en los que iba a participar con el equipo de su país, en la disciplina de natación sincronizada. Como le sucedió a Arthur Marx, hijo de Groucho, clasificado entre los diez primeros jugadores de tenis del ranking en 1940, la guerra acabó con su trayectoria deportiva al más alto nivel.

Se dedicó a exhibiciones acuáticas, ya como profesional, en espectáculos con John Weismuller, simultaneados con su trabajo como modelo, que fue el que atrajo la atención de los cazatalentos de MGM. Weismuller, sí tuvo oportunidad de ser olímpico en 1924 y 1928 y ganar hasta cinco medallas de oro, siendo el primer nadador que bajó del minuto en los 100 metros libres. Triunfó como protagonista de la serie de películas de Tarzán. 

La primera película de Esther fue “Andy Hardy’s double life”, en 1942. Hacía de novia de Mickey Rooney. Substituía a Judy Garland, que había abandonado la serie. Al año siguiente, “A guy named Joe” y en 1944 la consagración: “Bathing beauty” (Escuela de sirenas). Hollywood vivía una época esplendorosa en el aspecto económico, de ahí que pueda ser considerada una era dorada, aunque en otros aspectos distara de serlo. A finales de la década de los 40s la crisis definitiva empezó a notarse, como consecuencia de la comercialización de la televisión, la pérdida de los circuitos de exhibición por la aplicación de la ley antimonopolio y la propia transformación de la sociedad a causa de los cambios profundos provocados por la guerra. Esther experimentó en su carrera las consecuencias de la decadencia de una manera de hacer y gestionar el Cine, que provocaría la desaparición del Sistema de Estudios, aunque el proceso durara hasta principios de la década de los 60s.

Una de las primeras fotos de estudio convertida ya en una estrella



Groucho dando lecciones de tenis a su esposa, Ruth y sus hijos Arthur y Miriam. Arthur llegó a estar entre los diez mejores tenistas en 1940, pero no fue precisamente por las enseñanzas de su padre, si no de Fred Perry, tres veces ganador del Torneo de Wimbledon y último inglés en conseguirlo hasta el 2013, que lo ha ganado Andy Murray.

John Weismuller, campeón olímpico en 1924 y 1928, recordman mundial y protagonista de Tarzán.



Esther se convirtió en mi primer amor de cine de una manera instantánea, nada más verla, en la pantalla del Cine Alondra -un cine de barrio-, cuando tenía unos siete años y ella había protagonizado ya una decena de películas más. La "fórmula" empezaba a dar síntomas de agotamiento, pero pasaría todavía media década en llegar a su fin.

Cuando eso ocurrió y como he contado en otra entrada del blog, compartía mi amor con Audrey Hepburn y Janeth Leigh y una jovencita francesa empezaba a hacerme "tilín": Brigitte Bardot.

Su primera película. Con Mickey Rooney en "Andy Hardy's double life". La pierna que aparece, tapando parcialmente las de Esther cumplen su misión: impedir que se note que ella está a un nivel más bajo y es más alta que él.



La segunda


La tercera, Escuela de sirenas, la convirtió en una estrella... a pesar de Red Skelton


Sobre Esther, el cantante Carlos Ramirez -intérprete de "Muñequita linda" en "Escuela de sirenas"- y mis propios recuerdos personales, estoy escribiendo una narración, ya en fase de revisión.