viernes, 29 de diciembre de 2017

De "GONE WITH THE WIND" a "EL ÁLAMO"


RUSSELL BIRDWELL (1903-1977)

"Puedo hacer famoso a cualquiera por la tarifa correcta"


Este trabajo es una consecuencia directa de querer saber algo más del hombre que conversa con Vivien Leigh en la foto que da inicio a esta entrada. Su aspecto me resultaba familiar y aunque no conseguía recordar de qué, me rondaba por la memoria algo sobre diversas campañas publicitarias relacionadas con Rodolfo Valentino, Lo que el viento se llevó -la película en uno de cuyos descansos conversan- y, años después, con Jane Russell. Como pasa a veces, haciendo posteriormente algo que no esta ligado con el motivo de lo que pretendía recordar, saltó la liebre por casualidad releyendo un libro de entrevistas con guionistas de Hollywood. La entrevista que me aclaró la relación entre Russell Birdwell -el hombre en cuestión- y Vivien Leigh se la hicieron Pat McGilligan y Barry Strugatz al guionista Ring Lardner Jr. En ella, aunque brevemente, salió a relucir el nombre de Birdwell. Sin embargo, con la entrada ya publicada, he recordado que tenía el libro de memorias de Lardner, "Me odiaría cada mañana", mucho más claro por razones obvias, que la entrevista citada, de forma que he utilizado las dos fuentes, rectificando algunos párrafos.


Ring Lardner Jr., dos veces ganador del Oscar al mejor guión
A partir del recordatorio he sido consecuente conmigo mismo:

"¿Para qué me voy a romper la cabeza pensando cómo voy a darle a conocer, cuando alguien que lo conoció y trabajó con él puede hacerlo en pocas palabras y mucho mejor?" 

Así, he dejado que sea Ring Lardner Jr. quien nos hable -en dicha entrevista y en sus memorias-, sucintamente, sobre él:

"Empecé a trabajar con el primer director de publicidad de Selznick International, que fue substituido con bastante rapidez. Selznick (David O'Selznick) le había dicho que no quería ninguna publicidad personal sobre él, que al público norteamericano sólo había que venderle la nueva empresa, sus productos y sus estrellas. Y ese tipo, Joe Shea, se lo tomó al pie de la letra y unos treinta días después de mi llegada fue sumariamente reemplazado por Russell Birdwell, a quien David reiteró sus modestas instrucciones. El astuto Birdwell no le hizo caso ni por un instante, de modo que buena parte de nuestro tiempo se destinó a idear procedimientos para colocar sueltos sobre David en las columnas de cotilleo y conseguir que se convirtiera en una de las grandes celebridades de Hollywood."

Y añade Lardner sobre su propia labor en Selznick International, a donde acudió desde Nueva York llamado por el propio productor en 1936 para firmar un contrato de siete años:

"Durante el año de aprendizaje con Birdwell mi cometido consistía en dejarme caer por los escenarios de las dos películas que se produjeron en 1936, El pequeño Lord y El jardín de Alá... Debía recolectar breves noticias para las columnas de cine (que aparecían en casi todos los periódicos de la época) y para las revistas del ramo. Charlas con los actores y otros participantes en el rodaje se consideraba un componente esencial del trabajo."

Hasta entonces, Birdwell había trabajado como redactor en los periódicos de la Cadena Hearst, cubriendo entre otros sucesos el despegue de Charles Lindberg en 1927 para su histórico vuelo América-Europa. Fue el autor del montaje publicitario sobre la mujer "vestida de viuda" que puso flores en la tumba de Rodolfo Valentino, el primer aniversario de su fallecimiento, una actriz contratada por él
 
Muerte de Rodolfo Valentino. 1926, foto: Dallas News. La desconsolada "viuda"

Hizo algo de cine durante la última época del cine Mudo y fue enfocando rápidamente su carrera a la publicidad como agente libre. En 1938 pasó a ser el jefe de publicidad de Selznick International (SI) y encargado de la campaña publicitaria de Lo que el viento se llevó, incluida la búsqueda a nivel nacional de la actriz elegida para ser Scarlett O'Hara

Lo cuenta Lardner en su libro, I hate myself in the morning (Me odiaría cada mañana), publicado en 2001 (2006 en España, Ediciones Barataria): 

"Cuando me disponía abandonar su departamento, Birdwell concibió el mayor bombazo promocional de su carrera y de la historia del cine: la colosal, minuciosamente relatada y enteramente superflua búsqueda de la actriz ideal para representar a Scarlett O'Hara tanto entre estrellas consagradas como entre perfectas desconocidas."


DIRECTOR (1ª ETAPA)
 
1929. Leila Hyams, J.Farrell, A.Birminghan. Aparece como extra, Jean Harlow.
Flying devils, RKO, 1933.

En 1939 abandonó SI y abrió su propia agencia de publicidad, Russell Birdwell and Associates, con despachos en Los Ángeles, Nueva York y Londres. Empresas, magnates (Howard Hughes), artistas (Carole Lombard, Marlene Dietrich, Janet Gaynor, Jane Russell...) y hasta algún rey (Carol II de Rumania) fueron clientes suyos.

Con su secretaria en el despacho de
Birdwell and Associates, en 1941 (Getty Images)
Con Carole Lombard, una de sus clientas. Obsérvese el letrero

De nuevo Ring Lardner Jr. da una pincelada magistral para comprender la enorme capacidad de improvisación  y de hallazgo de ideas originales y efectivas de Birdwell. 

"La estratagema de Birdwell que recuerdo con más cariño (pues ilustra a un tiempo el ingenio y la descarada trapacería del arte publicitario) nació durante una conversación banal con Carol Lombard en el plató de Nothing sacred (La reina de Nueva York, William A. Wellman). Hablábamos sobre la inminente declaración a Hacienda y la actriz, como muchos otros privilegiados, se quejaba de tan oneroso tributo (en aquél tiempo, dicho sea de paso, no había aún retenciones y toda la deuda se pagaba de una enorme tacada). 

"No, no", dijo Birdwell súbitamente inspirado. "¡Te alegras! Estás feliz de pagar impuestos. Es la inversión hombre-muerde-perro."

Carole, mucho más lista que la mayoría de sus consoeurs y confrères, se prestó de buena gana al artificio y, a renglón seguido, las portadas de todo el país comunicaban a sus lectores, que la protagonista (con Fredric March) de la última producción de David O'Selznick consideraba un alto honor y una pura delicia depositar la contribución pertinente."

Birdwell escribió en diferentes épocas de su vida, novela -Mount horeb, en 1972-, sus propias experiencias en libros autobiográficos, como I ring doorbells (1939) y Women in battle dress (1942), basado en sus propias observaciones en Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial, así como un libro de poemas en 1969.




PROMOTOR
Para dar una idea de su capacidad publicitaria mandó hacer, para la película "El pequeño Lord Fauntleroy" en 1936, un cartel pintado de tal longitud que sólo se podía ver en su totalidad desde una gran altura. Entre sus campañas publicitarias para promocionar películas de gran presupuesto, las más conocidas, aparte de Gone with the wind, son The outlaw, para Howard Hughes y El Álamo, para John Wayne, reclamado en este caso para salvar lo que se temía como un descalabro financiero.


El lanzamiento de Jane Russell en The outlaw, fue un anticipo de los que en la actualidad son habituales,  a fin de convertir a una desconocida en una estrella aún antes de haberla visto en una sola película. En este caso, sin embargo, la imágenes publicitarias de la actriz chocaron frontalmente con los criterios morales marcados por el Código Hays. El rodaje de la película finalizó a principios de 1941, se estrenó en 1943, con escasa distribución, y el estreno y distribución a gran escala se produjo en 1946, con cortes en determinadas escenas pactados por la productora y los censores. Las explicaciones de Birdwell cada vez que tenía que dar la cara para justificar los retrasos en el estreno acabaron siendo motivo de comentarios irónicos en algunos periódicos, que bromeaban acerca de qué nuevo motivo iba a esgrimir para justificar lo que era evidente, pero no se "debía decir". Ni que decir tiene que el publicista salía del paso con su habitual aplomo.

La publicidad se sustentó en "Aquí tiene dos buenas razones para ver The outlaw

DIRECTOR (2ª ETAPA)
En la segunda mitad de los '1950s produjo y dirigió dos películas, con una campaña publicitaria fiel a su estilo.




La publicidad se basó principalmente el el rapado de cabeza de la actriz Natalia Daryll

SU ÚLTIMO GRAN RETO
Con su audacia, imaginación y falta de complejos a la hora de recurrir a quien fuera a la hora de hacer su trabajo, consiguió, en buena medida, revertir la idea generalizada de que "El Álamo" era una película condenada al fracaso, para convertirla en un acontecimiento histórico de visión obligada. La campaña para conseguir que la película se llevara algún Oscar no consiguió más que uno al mejor sonido y varias nominaciones menores. Sin embargo, la salvó de la quiebra e incluso dió beneficios, en especial en Europa y Asia. Los exagerados intentos para conseguir que Chill Wills consiguiera el premio al mejor actor de reparto crearon una gran polémica, que no fue la única por las maniobras de Birdwell presionando a miembros de la Academia, hasta extremos tan exagerados que hicieron irritar al propio John Wayne, productor y director. Contactó con políticos para conseguir convencerles de que ver la película era un deber patriótico. Y no se paró en barras y envió una carta a ex Premier británico Winston Churchill para que escribiera un prologo para la película, sin recibir respuesta. 

Sus excesos en la campaña publicitaria de El Álamo rebajaron notablemente su prestigio como publicista, de forma que su actividad decayó notablente durante la década de los 60s y a principios de los 70s tuvo que pagar una columna en Variety en la que contaba cosas de su trabajo en Hollywood. 

NOTAS
1. La alusión a Birdwell de Ring Lardner Jr. aparece en Back Story-3, tercer volúmen de una espléndida serie de libros publicados en España por la Editorial Plot dedicada a guionistas de Hollywood, que conversan con McGilligan y otros entrevistadores, sobre sus guiones, sus aportaciones a los de otros, la forma de trabajar en los Estudios, su relación con otros guionistas, los directores y los intérpretes. A lo largo de las entrevistas hablaron de sus propias vidas, merecedoras como en el caso de Lardner, de realizar una película basada en ella. Algunos, como Lardner y Dalton Trumbo, debieron firmar sus trabajos con seudónimos para eludir el boicot de la Era McCarthista. Compaginaron en determinados casos el trabajo en los Estudios escribiendo obras de teatro, guiones para programas de radio, publicación de relatos en revistas, novelas y, a partir de la agonía del Sistema de Estudios,  series de televisión. 

2. Ring Lardner Jr, Chicago, 1915-2000. Guionista, dos veces ganador del Oscar al mejor guión:  
Woman of the year (La mujer al año), 1942, MGM, George Stevens, con Katharine Hepburn y Spencer Tracy
MASH, 1970, 20th Century Fox, Robert Altman, con Donald Sutherland, Elliot Gould y Sally Kellerman

Fue uno de los 10 de Hollywood que fueron a la cárcel por no ceder a la presión durante la Caza de Brujas. Tuvo que firmar sus guiones con otro nombre hasta que en 1964 el productor Martin Ransohoff y el director Norman Jewison le incluyeron con su verdadero nombre en los créditos de The Cincinnati Kid (El rey del juego). Sus memorias, son una gran fuente información sobre el cine, los cineastas y las consecuencias de la caza de Brujas de la época del maccarthismo. Cuenta anécdotas contadas con simpatía y espíritu comprensivo hacia la forma de ser de sus protagonistas, que dan a entrever el talante amable y comprensivo, pero sincero, del autor.

martes, 26 de diciembre de 2017

BALANCE 2017


MARÍA ALBA
El año termina con cambios significativos en el orden de las publicaciones. Por primera vez desde que lo publiqué en 2014, la entrada, "The name above the title", dedicado a la actriz Dolores del Río y el director Edwin Carewe, ha sido desplazada del primer puesto, -ocupado ahora por la barcelonesa María Alba- pasando al 4º lugar. Como pasa a veces no siempre el trabajo del que está más satisfecho el autor coincide con las preferencias de los visitantes del blog, pero este balance deja en primer lugar a mi preferido por primera vez. Ocurre que trabajos que no crees que pueda interesar en demasía, aunque se disfrute haciéndolos, tienen un seguimiento inesperado, como el viaje de la aviadora Ruth Elder, seguido por el periodista Manuel Chaves Nogales, que despacio pero de forma constante se ha situado en el tercer lugar. El dedicado a la pareja Lombard-Gable, se colocó en primer lugar después del verano, pero al final ha quedado en 2º lugar.

Por número de visitantes según el país de procedencia, están en los primeros lugares España, Rusia y Estados Unidos, a mucha distancia de los que le siguen, encabezados por Francia, Alemania y México.

El orden por número de visitas queda así:

1 MARÍA ALBA
 
















2 CLARK GABLE & CAROLE LOMBARD


















3 RUTH ELDER (aviadora y actriz) & MANUEL CHAVES NOGALES (periodista)
















4 THE NAME ABOVE THE TITLE (Dolores del Río & Edwin Carewe)


















5 MELODRAMAS














6 RUBY, MISSY, STANY, BÁRBARA (Bárbara Stanwick)






















7 DE LA OBERTURA DE TANHAUSER  A LUCHINO VISCONTI

8 AMORES DE CINE (infancia y adolescencia)


9 FALLOS GARRAFALES 















10 BAMBI 


















11 DEBORAH KERR (en sus tres etapas)






















12 SUSAN PETERS (en dos partes)

domingo, 17 de diciembre de 2017

MARSHA HUNT 100

El 17 de Octubre de 2017 MARSHA HUNT
(Marcia Virginia Hunt, Chicago, 17-XI-1917)
cumplió 100 años

Esta introducción acerca del oficio de actriz -así como el resto de los textos- está basado en diversas entrevistas realizadas a Marsha Hunt a lo largo de los años, en sus opiniones y en la interpretación que he hecho de determinados (mínimos) aspectos no expresados directamente por ella o tan sólo dejados entrever. Confío en haber sintetizado de forma correcta su forma de pensar acerca de su trabajo, mayoritariamente expresado con sus propias palabras. Por eso, el texto que sigue no está entrecomillado ni en color rojo, que he reservado para sus propias consideraciones.

Actuar es una profesión muy absorbente. Es terriblemente egocéntrica. Se tiene que mantener el cuerpo, la condición física, el rostro, la voz. Debe cuidarse el cabello, las uñas, el maquillaje, el vestuario... Solo para presentar el cuerpo en condiciones para el trabajo de actuar. Y ese trabajo puede llevar, incluso en una misma película, a pasar de representar la propia edad a interpretar de forma creíble al personaje con muchos más años. Y ensayar, memorizar, estar en contínuo aprendizaje de lo que no se sabe y de mejorar lo que se sabe, sea cantar, bailar o practicar el deporte que requiera el personaje interpretado. Involucrarse en las circunstancias del rodaje, se tenga o no que intervenir en una escena, para poder ayudar en lo posible; sea en pequeños detalles que han pasado inadvertidos, ayudando a los otros intérpretes o dando ideas que puedan ser útiles. Al mismo tiempo, procurar que los propios problemas, sean físicos o de otra índole, no afecten al trabajo y a la relación con los compañeros. Por su propia naturaleza es un trabajo absorbente, sí, y egocéntrico, también. Tiene que serlo. Pero eso no implica que la actriz deba aislarse de lo que la rodea ni de quienes trabajan en ese proyecto. Ni, por descontado, de la familia, que -en su caso- fue fundamental por el apoyo que recibió desde muy pequeña, respetando sus deseos de ser actriz, ayudándola a que estuviera preparada para ello y manteniéndose cerca cuando fue necesario. Y mantenerse fiel a las propias convicciones cualesquiera que sean las circunstancias, aunque eso lleve a sufrir incomprensiones, represalias y poner en serio peligro el futuro. Es algo fundamental cualquiera que sea la profesión o las circunstancias. Ella ha dado buenas pruebas a lo largo de toda su vida de una forma generosa y con naturalidad.

INICIOS
Años en activo: 1935-2008
Matrimonios: 
1938-1945 (divorcio) con Jerry Hopper, director de cine y TV.  
1946-1986 (muerte) con Robert Presnell Jr. escritor, guionista y director en Radio y TV. 

Sus padres fueron Earl Hunt, abogado y Minabel M. Hunt, educadora de voz. Sus padres querían que ingresara en la Universidad, pero Marsha les pidió que la dejaran ingresar en la escuela de teatro. Su vocación venía de lejos: a partir de los tres años ya actuaba en las escuelas en que estuvo, en campamentos de verano, en la iglesia, su propia casa y en cualquier lugar en el que fuera factible. Incluso, más tarde, enseñó en la escuela dominical. También, dado que tenía una buena voz, educada por su madre, cantaba.
Después de graduarse fue modelo en la agencia "John Powers" y llegó a cantar en algún programa de radio. Aconsejada por el director Gabriel Pascal (Pigmalión, 1938), ingresó en la Escuela de Teatro Theodora Irvine". Allí conoció al más tarde famoso actor y director, Cornel Wilde, cinco años mayor y con el que tuvo un pequeño romance: "nunca fue nada serio", comentó en una entrevista, muchos años después.
Su trabajo como modelo fue esencial para el posterior en cine y teatro, al adquirir experiencia con la cámara, maquillaje, peinado y vestuario. Los fotógrafos elogiaban su disciplina, su fotogenia y su actitud, espontánea y alegre, comprometida y dando ideas. Todo ello lo captaba la cámara y se advertía en las imágenes, lo cual resultaba muy atrayente. Años más tarde, ya asentada como actriz, se reflejó en la cantidad de cartas que recibía de sus admiradores, superior al de algunas de sus colegas situadas en el estatus de "estrella".
PARAMOUNT PICTURES: el comienzo, 1935-1938.

Sus inicios como actriz, en 1935 –con 17 años- lo ha explicado a sí en diversas entrevistas en diferentes medios de comunicación: 


"Dos fotógrafos para los que había trabajado en Nueva York (Robert Mack y su esposa Sarah, que la invitaron a ir a Hollywood, acompañada de su hermana mayor) me dijeron que usara 'psicología infantil'. Viene a ser algo así: "Dígale a alguien que no puede tener algo, que de inmediato lo desea, incluso lo exige." Así, arreglaron que yo, una modelo de moda de Nueva York, estaba de vacaciones en Los Ángeles, pero no estaba disponible para el trabajo cinematográfico. Funcionó ¡y firmé con Paramount! Una forma de introducirse en el negocio del cine distinta de la habitual”.

 

El pie de la foto publicada en Star Tribune
el 11 de mayo de 1935 decía:


La directora (coach) de drama de Paramount, Phyllis Laughton, la preparó durante una prueba de tres semanas y aconsejó contratarla. El contrato especificaba un salario que oscilaba entre los 350 y 1500 dólares semanales. Dado que Marsha era menor de edad tuvo que ser aprobado en una audiencia por un juez de la Corte Superior, en presencia de su hermana. Debutó con "The Virginia judge" como protagonista femenina, en un reparto encabezado por Walter C. Kelly, tío de Grace Kelly (que tenía 6 años entonces). Con todo, para su segunda película, "Gentle Julia" fue cedida a 20th Century Fox, con el segundo papel femenino después de la protagonista, la actriz infantil Jane Withers.


 Durante la primera etapa de su carrera compartió protagonismo 
con Robert Cummings en varias películas. 


 "Hollywood Boulevard", 1936, Robert Florey. 
Bob Cummings, era maravilloso. 
Fuimos amigos toda la vida. Recuerdo su gran versatilidad. 
Era un excelente actor dramático, pero cuando 
se metió en televisión, lo encasillaron en comedia".

 
Born to the West, 1937, Paramount, Charles Barton, con John Wayne.
"Recientemente volví a verla y descubrí que Alan Ladd había participado
como figurante. John Wayne era un grandullón agradable. Nada fuera de lo
normal. Él mismo no se consideraba actor". Las críticas destacaban el trabajo
de la actriz pero ya señalaban que había demostrado que estaba capacitada
para películas de mayor nivel y saliendo del género Western".


"College holiday", 1936, Frank Tuttle, con un reparto encabezado por Jack Benny
Sobre Leif Erickson, comenta: Era la primera vez que trabajámos juntos. 
Tenía una potente voz de barítono que desafortunadamente no se utilizó en la película. 
Trabajamos juntos  por primera vez. nos cantamos el uno al otro. tenía una hermosa y potente 
voz de barítono que desafortunadamente no se utilizó. Me había olvidado de 
lo bueno que era hasta que conseguí un vídeo de la película. En ese tiempo 
estaba enamoradso de Frances Farmer (se casaron) por lo que no hubo 
nada romántico entre nosotros. Leif debería haber sido mejor tratado por Hollywood. 


 
1937. Paramount’s Lucky Seven: Betty Burgess (1917-2002), 
Olympe Bradna (1920-2012), Eleanore Whitney (1917-1983),  
Rosalinde Keith (1916-2000), Betty Rhodes (1921-2011), 
Frances Farmer (1913-1970) y Marsha Hunt (b. 1917).  
Foto: Marvin Paige Motion Picture and Television Archive



Durante el rodaje de Hollywood Boulevard, Marsha ya dio muestras de que era bastante más que una actriz que se limitaba a hacer su papel: estaba muy al tanto de las circunstancias del rodaje, congeniaba con sus comañeros y el equipo técnico y advertía de aquello que podía ayudar en lo posible. No siempre era apreciado: en el momento de reanudar el rodaje de una escena dijo: “Creo que debería tener mis guantes. Los necesitaré para que coincidan con lo que se filmó antes”. La respuesta del director, Robert Florey, fue contundente: “Jovencita, no se le paga para que piense, se le paga por actuar”.

Dos años después de su debut la actriz, algo decepcionada por las películas en las que intervenía, habló con los directivos de Paramount. En lo esencial, sucedió algo así:

MH: Por favor, permitanme probar otras cosas: No tienen porqué ser protagonistas, pueden ser papeles de apoyo, pero que me den oportunidad de demostrar lo que valgo.


P(aramount): Pero, Marsha, no estás siendo agradecida. Te hemos dado muchas películas.


MH: Sí, lo sé; he disfrutado en ellas y estoy muy agradecida; pero son todas muy parecidos: chicas dulces, ingenuas, casi irreales, que no tienen ni necesidad de mover un músculo para interpretar... Pruébenme en papeles distintos, más reales, sea drama o comedia...
 

P: Bien, Marsha, tendremos en cuenta lo que nos has dicho...

La productora no tenía claro qué hacer con ella y se limitó a cederla a RKO para una película. Aunque había firmado un contrato por siete años, Paramount lo canceló en 1938, a pesar de que ya había hecho 12 películas en papeles destacados o como protagonista femenina, generalmente en la Serie B del estudio y dos más prestada a RKO y 20thCentury Fox. Siempre con personajes muy parecidos que no le daban oportunidad de demostrar su verdadera capacidad. Lo curioso del caso es que en la última de las fotos que he colocado más arriba, dedicadas a su paso por Paramount, aparecen las Paramount's lucky seven de 1937, que da a entender que la productora confiaba en las posibilidades de esas siete actrices jóvenes. Sin embargo, al año siguiente se produjo la cancelación. Douglas Gomery en su libro, "Hollywood: el sistema de estudios", 1986; analiza el funcionamiento de Paramount -y otros estudios- entre 1929 y 1950. Los datos indican que la compañía estuvo intervenida por sus grandes pérdidas entre 1932-1934, volvió a tener beneficios entre 1935-36, que disminuyeron en 1937-38. Barney Balaban, presidente de la compañía, delegó en 1938 el apartado de producción cinematográfica en Y. Frank Freeman, que debía encargarse de la planificación de todo lo referente a cómo deben hacerse las películas. Es bastante probable que el recorte drástico de gastos y la cancelación de algunos contratos y puestos de trabajo en diferentes secciones fuese decidido por el nuevo responsable.


 Su 19 cumpleaños lo celebró con su familia y sus compañeros de Paramount .
En la foto, con Leif Ericson, Kent Taylor, Paul Kelly, John Howard,
Johnny Downs, y Buster Crabbe (de I.a.D.).

 
Con 21 años recién cumplidos, Paramount ya era historia. A partir de ese momento
las cartas de sus admiradores le llegaron por otros conductos. Lo curioso del caso
-y da buena idea de la popularidad que había adquirido en menos de dos años-
es que fue invitada al aniversario del presidente Franklin Delano Roosevelt
en Washington D.C. En la foto (Enero 1937) la vemos con la esposa del presidente,
Eleanor y otros invitados de Hollywood, Robert Taylor y Jean Harlow.


INTERLUDIO: 1938-1940.
Cuando Paramount decidió cancelar su contrato, Marsha tenía 21 años y a la espera de lo que le pudiesen ofrecer. Entre las propuestas que recibió, aceptó aquellas que le parecieron más interesantes para progresar como actriz, aunque fueran de estudios menores (los denominados Poverty Row), como Republic, Fine Arts y Monogram (absorbida posteriormente por Republic). Menores, pero de actividad constante. Las películas en las que intervino Marsha Hunt se hacían en una semana, no había ensayos ni segundas tomas y en donde lo único que se le indicaba eran los movimientos físicos, debiendo llevar, además, su propio vestuario. Eran trabajos para intérpretes experimentados o para jóvenes con grandes aptitudes y facilidad para aprender sobre la marcha. Marsha, inteligente, disciplinada y con buenos reflejos mentales no tuvo problemas para adaptarse a unas condiciones de trabajo semejantes. Republic, a partir de la segunda mitad de los 40s, produjo películas de mayor presupuesto, con rodajes más largos y cuidados. Creció hasta convertirse en el mayor de los estudios "pequeños", volviendo a contratar a John Wayne, convertido ya en una estrella, y a directores como Fritz Lang o John Ford. "The quiet man" (El hombre tranquilo), es un buen ejemplo de ese tipo de películas.
 

1938, "Come on, leathernecks!", Republic. Richard Cronwell fue uno
de los "tres lanceros bengalíes", junto a Gary Cooper y Franchot Tone
Pasó por diferentes productoras alternando con actuaciones teatrales. 
Estuvo casado con Angela Lansbury.

 
Los Poverty Row no tenían sus propios circuitos de exhibición
y exhibían a través de otros canales de distribución. La actriz
tuvo oportunidad de ampliar su repertorio de personajes.



Al no estar ligada por un contrato de larga duración ella y su agente estuvieron muy atentos a lo que podía surgir y pudo intercalar entre este tipo de producciones, trabajos  en estudios mayores, como en Irene, película de RKO, dirigida por Herbert Wilcox y protagonizada por Ray Milland, Anna Neagle y Roland Young (The man from Tangier, en este blog) y, por fin, en uno de los cinco grandes, MGM. Ella lo cuenta así:

"Conseguí un pequeño papel en una película de la serie de Andy Hardy de MGM. Pensé: ¡MGM! Quiero estar dentro de un estudio importante otra vez. ¡Lo haré, aunque sea pequeño! Así que interpreté el papel de una esposa que gasta demasiado dinero y su esposo se quiere divorciar porque está harto de pagar tantas facturas. Mientras me dirigía al Estudio me decía a mí misma: 

Ahora recuerda que no tienes contratos fijos, sé prudente, no te metas donde no te llaman y no esperes nada especial. 
Cuando llegué y me presenté, el hombre que estaba en la puerta de acceso al estudio me esperaba; tenía mi nombre. Fue muy agradable y me dijo: "¡Ah!, Srta. Hunt, puede estacionar su coche allí mismo". 
Cuando llegué al set había un vestidor portátil con un cartel que ponía, "Miss Hunt" y había una silla de director con la franja de "Miss Hunt" en el respaldo. Para un día de trabajo... Pensé: Cualquier estudio que trata así a un intérprete en semejantes circunstancias, es el estudio para mí. Ya estaba enamorada de MGM..."  
 
Llegó a hacer una prueba para el personaje de Melania en
Lo que el viento se llevó, que al final hizo Olivia de Havilland,
pero significó que en MGM la tuvieran en cuenta para otras producciones.
Aunque seguía haciendo algunas cosas la actriz empezó a temer que no iba a conseguir nada estable en uno de los grandes estudios. En el verano de 1939 se fue a Nueva York con la intención de hacer teatro, pero al poco tiempo recibió una llamada de su agente diciéndole que había gente en MGM que estaban dispuestos a hacerle una prueba para una película. Sin embargo, debería pagarse ella el viaje y no se comprometían a firmar un contrato. Se trataba de un personaje neurótico que terminaba suicidándose. No se lo pensó dos veces: regresó a California, hizo la prueba y consiguió el rol. 
"Eso cambió mi carrera. Me hizo conocida como actriz".  
La siguiente película fue, "Joe y Ethel Turp call on the president", en el que su personaje pasaba por diferentes épocas, entre los 16 y los 65 años. La crítica de la revista Variety de Diciembre de 1940 decía:  
"Marsha Hunt ofrece una destacada actuación como novia de Walter Brennan a lo largo de varias décadas"
Fue un paso más para que la productora sospesara la posibilidad de ofrecerle un contrato de siete años. Poco antes, durante ese período de incertidumbre acerca de su futuro, el director S. Sylvan Simon (ver entrada referida a él en este blog) ya había advertido sus cualidades y la escogió para un papel importante con preferencia a otras actrices jóvenes con contrato en vigor en MGM. La película, que suponía el lanzamiento como protagonista de Lana Turner, no tuvo buenas críticas. En Variety: "El diálogo es tan débil como la historia... La dirección no es mala, teniendo en cuenta el material con el que ha contado Sylvan Simon... Marsha Hunt inyecta realismo en su personaje". En Movie Week: "Hay una actuación escalofriantemente real de Marsha Hunt frente a los demás elementos juveniles..."
 
1939, These glamour girls, S. Sylvan Simon
con Lana Turner (1ª película como protagonista) y Lew Ayres.
MGM: En 1941 firmó un contrato de siete años con MGM. Fue su consagración, con papeles muy importantes en films de serie A  y  de protagonista en los de serie B; en el bien entendido de que la "serie B de MGM", en la época de Louis B. Mayer, no tenía nada que envidiar, e incluso superaba en ocasiones, a las mejores producciones de otros estudios. No era una estrella, ni lo fue nunca, pero sí una buena actriz, segura, dúctil, participativa y capaz de desenvolverse con soltura en cualquier género, lo cual hizo que fuera solicitada en préstomo por otros estudios para una película concreta. Su popularidad fue rápidamente en aumento y apareció con frecuencia en radio, revistas y en publicidad. La propia Marsha explicó en una entrevista cómo se sintió: 

"MGM me dejó interpretar todo tipo de papeles... El Estudio me dió tanta alegría... No me importaba el sueldo, ser la protagonista, la fama o algo por el estilo. No quería ser una estrella, quería ser la mejor actriz que pudiera ser y veía que me dejaban crecer con cada rol... Sí, fueron siete años muy hermosos... No puedo escoger una película o un personaje concreto de los que interpreté."



1944: Aniversario de MGM. Marsha Hunt (3ª F. y 4ª por la D.)

En 1ª F. y 3ª por la D., Susan Peters (1921-1952), que sufrió un grave accidente meses después (ver entradas del blog: "Susan Peters, a new star for you" y "Susan Peters, 2ª parte”).
 
Pride and prejudice, 1940, MGM, Robert Z. Leonard. Marsha Hunt,
que todavía es actriz independiente, es una de las cinco Hermanas Bennett
de la obra de Jane Austen, aunque se está ganando a pulso un contrato
de 7 años (lo habitual en MGM). Producción de gran presupuesto, con
Laurence Olivier, Greer Garson, Maureen O’Sullivan... A Olivier no le
convencía ni el papel, ni Garson -estaba previsto que fuese Vivien Leigh-,
pero Louis B. Mayer, sugirió al productor Hunt Stromberg, el cambio.


Acerca del director Fred Zinnemann dijo Hunt en una entrevista: 
Me gustó mi papel en "Kid Glober killer" de inmediato. Entonces me importaba mucho quién iba a dirigirme, pero era su primera película como director y no sabía de él más que era un  buen guionista y había ganado un oscar por un cortometraje. Lo conocí el primer día de rodaje, era un hombre pequeño, delgado y con una voz muy suave. Nos pidió que nos acercáramos a él y nos dijo, hablando lo más fuerte que pudo": 

“Éste es mi primer largometraje pero sé que estoy preparado para dirigirlo. Todos son muy buenos en su trabajo y haré cuanto esté en mi mano para que hagamos la mejor película posible. Si tienen alguna sugerencia que la mejore, les agradecería que me la hicieran". 

"Habló con tanta franqueza y humildad que creo que a partir de ese momento todos en el set hubiésemos muerto por él; lo adorábamos. Nos hicimos buenos amigos y creo que lo conocí mejor que a cualquier otro director con el que haya trabajado, excepto Jules Dassin... En cierta ocasión me dijo": 

"Me gusta que la gente esté involucrada en todos los aspectos, que no se inhiban en lo que no es su parte de trabajo. A mí también me gusta que me aporten ideas". 
 

1942, Kid Glober killer, MGM, Fred Zinnemann, con Van Heflin 
 y una brevísima intervención de Ava Gardner.
1942, Seven sweethearts, Frank Borzage. Con Van Heflyn y Kathryn Grayson (en el centro). Sobre una secuencia explicó que Kathryn tenía que darle una bofetada en una secuencia, pero temía hacerle daño y se puso muy nerviosa. Después de varios intentos, Marsha empezó a tener la mejilla irritada, así que para terminar el asunto le dijo a Kathryn:“Sólo dame una bofetada más, pero hazlo tan fuerte como puedas y terminaremos la escena”. Lo hizo y una imperturbable Hunt continuó sin mostrar signos de dolor... y con el maquillaje retocado para disimular el enrojecimiento.
No era una película de serie A pero poco le faltaba.
Blossoms in the dust, Mervyn LeRoy. Las estrellas eran Greer Garson y Walter Pidgeon 

En "Unholy partners", de nuevo dirigida por Mervyn LeRoy, canta After you've gone, un clásico de 1918 de la que se han hecho infinidad de versiones
Después del rodaje de "Pilot-5", George Sidney, con Gene Kelly y Franchot Tone dispuso de un permiso de seis semanas que utilizó para enrolarse en una gira de USO por Canadá y Alaska. Marsha, aprovechó sus condiciones como cantante para complementar su labor como presentadora y actriz en el entretenimiento de las tropas. Durante 40 días volaron en un avión de carga C-47 visitando además puestos remotos de observación cercanos al Polo. Las condiciones climatológicas y los frecuentes cambios de presión durante los vuelos afectaron a su salud y le provocaron una pérdida de audición tiempo después.


Pilot-5. En un descanso con Franchot Tone y Gene Kelly
"Durante la guerra fui capitana de un equipo de azafatas en la Hollywood Canteen, todos los sábados por la noche en que estuve en la ciudad. La cantina acogía a mil hombres cada hora, mientras otros mil esperaban en el exterior. Debí bailar con miles de ellos. Les hacía ilusión volver a su casa diciendo con quién habían bailado". Marsha era una excelente jugadora de ping-pong y debió jugar con algunos de aquellos militares.


"Para quienes vivimos la guerra "The human Comedy" sigue siendo una película conmovedora, a pesar de ser algo fantasiosa, ya que refleja lo que muchas personas sentimos durante esos momentos difíciles". Van Johnson y Donna Reed tenían papeles secundarios y fugazmente aparece Robert Mitchum. Estaba basada en la obra de William Saroyan.

Lost Angel, Roy Rowland, con la máxima estrella infantil de aquellos años, Margaret O'Brien. La Sra. Hunt, en su papel de cantante de un club nocturno, interpretó "I've got you under my skin"
  
None Shall scape, Columbia (en préstamo), 1944, André de Toth, con Alexander Knox. "Fue una película importante y la primera en mostrar las atrocidades al pueblo judío. Profetizó el juicio a criminales de guerra nazis después de la guerra".

De regreso a la disciplina de MGM el cambio de registro y de imágen personal fue notable: de maestra en la Polonia ocupada por los nazis a arpista de la orquesta dirigida por José Iturbi, "Music for Millions", 1944, Henry Koster, un gran éxito de taquilla. Vuelve a cantar, en este caso "At sundown" (When love is calling my home), (otro clásico de 1927 con numerosas versiones, aunque la original fue de Ruth Etting) en una secuencia en un autobús. La comparación entre las fotos de una y otra película son elocuentes para ver el cambio de imágen de la actriz. La película era un musical de amplio reparto con Margaret O'Brien y José Iturbi, en su mejor momento en MGM, como principales estrellas y June Allyson, Jimmy Durante y la propia Marsha.


La última película en MGM fue A letter for Evie, dirigida por Jules Dassin, su director favorito. Durante el rodaje conoció al guionista Robert Presnell Jr., con el que se casó en Febrero de 1946. 


Fue candidata al principal papel de Little Mr. Jim, dirigida por Fred Zinneman, pero la elegida fue Frances Gifford, que acababa de llegar a MGM por mediación de un alto ejecutivo de la productora. No parece aventurado, pues, creer que dicha circunstancia tuvo bastante ver en que Gifford fuese la elegida. La mediocridad de la carrera de Frances Gifford hasta entonces -y la posterior- no da pie a pensar en que fuera a interesar seriamente a MGM ni como promesa y fue más bien una decisión personal de dicho ejecutivo. Antes de la finalización del contrato fue cedida a Universal para Smash up, 1947, dirigida por Stuart Heisler, película en la que la protagonista, Susan Hayward tuvo su primera nominación al Oscar a la mejor actriz.


Las cartas las escribía el personaje de Hume Cronyn como si fuesen
del de John Carroll, en una versión actualizada de Cyrano de Bergerac.

El hecho de que la temperamental Susan Hayward fuera nominada al Oscar a la mejor actriz por Smash-up, puede deberse a la admiración que causaban sus arrebatos interpretativos. Las fotos dan más bien la imágen de una actriz bastante creída y no muy atenta a lo que explica Heisler. Sobre Hayward, la opinión de Marsha Hunt, cuando se le preguntó sobre ella, es lapidaria: "Mi padre siempre decía que si no se puede decir nada bueno de alguien, mejor no decir nada". Las dificultades que tuvo el protagonista masculino, Lee Bowman, para sacar adelante las escenas de amor con Hayward, "remota y volátil", apoyan la impresión que dan las fotos.
ACTRIZ FREELANCE 
Al término de su contrato con MGM, volvió a ser actriz independiente. Ella y su marido aprovecharon para remodelar su casa-rancho convirtiéndola en un verdadero hogar; redecorándola, incorporando una piscina, pista de tenis, espacio para el ping-pong y acotando en el jardín un espacio para los rosales, de los que su marido era un experto. Pronto le surgió una oferta del director Edgar G. Ulmer para ser el personaje conductor de la programación del Carnegie Hall, una inmigrante irlandesa que entra en él como limpiadora y termina siendo la responsable de la parte más importante del coliseo. La película abarcaba la historia del Carnegie durante cuarenta años. Parece evidente que Ulmer tuvo en cuenta la facilidad de la actriz para representar de forma creíble a un personaje en diferentes edades de su vida, como hizo nueve años antes en "Joe y Ethel Turp call on the president" o su radical cambio de imágen en "None Shall scape" cuatro años antes. Mediado el rodaje Hunt (estaba en los primeros meses de un embarazo) empezó a sentirse mal en momentos concretos y aunque no dejaba que afectara a su trabajo, en determinados momentos lo acusó, sin que Ulmer se mostrara sensible a su angustia. Pocos meses después tuvo una hija, nacida prematuramente, que murió al día siguiente de nacer.

Aunque la parte musical era mayoritariamente clásica, también hubo

otras aportaciones, como la del trompetista y director de su propia orquesta,

Harry James. En el tercer fotograma aparece con el violinista Jascha Heifetz



Las películas para las que fue contratada en esta nueva etapa de su carrera fueron muy apreciables; con tiempo suficiente de rodaje, un buen equipo técnico, buenos directores e intérpretes notables, como William Powell, Claire Trevor, Shelley Winters, William Lundigan o dos que empezaban a destacar en aquellos años en papeles secundarios, Raymond Burr (años después, estrella de la TV en Perry Mason y Ironside) y John Ireland. En cuanto a los directores destacan sobre los demás: Allan Dwan, un pionero de la época del Cine Mudo, con grandes películas en su dilatado historial; Anthony Mann, en sus comienzos, pero ya un notable realizador o el menos conocido Chester Erskine, que simultaneaba producción y dirección en sus películas.

Un clásico del Cine Negro, revalorizado con el paso del tiempo

Take one false step, 1949, Universal, Chester Erskine,

con William Powell y Shelley Winters, (posterior a su debut teatral)



De ama de casa (1948) a detective (1949). El personaje Mary Ryan,
Columbia Pictures tenía previsto aprovecharlo para hacer una serie de
televisión. Pero Marsha Hunt apareció en la Lista Negra

de Red Channels y el proyecto se canceló.



TEATRO
 Alternar Cine y Teatro, ha sido algo constante en su carrera desde que debutó en 1948 como protagonista femenina de "Joy to the world", con Alfred Drake y dirigida por Jules Dassin. Estaba finalizando el rodaje de su segunda película tras su salida de MGM, Raw deal, (1948, Reliance Picture-Eagle Lion, Anthony Mann) y decidió aceptar la oferta que le hicieron para hacer el papel protagonista. Pocas personas podían encontrarse que a pesar de su juventud tuvieran su experiencia sobre películas y cineastas, pues de eso trataba la obra. Marsha Hunt había trabajado en productoras grandes, pequeñas y conocido a quienes trabajaban en ellas en muy diferentes cometidos. Sus compañeros de rodaje en dicha película  fueron quienes más le animaron a que aceptara la oferta, viendo que albergaba ciertas dudas sobre si estaba preparada para subirse a un escenario. Las críticas después del estreno disiparon sus temores:

New York Times: "Marsha Hunt, que es de una belleza infrecuente, aporta la parte espiritual de forma natural".
Brooks Atkinson: "... Marsha representa el liberalismo de una forma glamorosa, reflejado en su interpretación de una atractiva graduada universitaria interpretado con espíritu y belleza".
(Atkinson fue considerado el crítico teatral más influyente de su época. Premio Pulitzer en 1947 por su trabajo como corresponsal de guerra en Rusia durante la SGM).

Joy to the world es el título de un conocido villancico y se utilizó para una obra relacionada con el negocio del cine: "¿Qué tipo de películas deben hacerse? ¿Con mensaje, sobre las personas, el medio en el que viven, los problemas sociales...? ¿O para alegrar al público, entretenerlo, servirle de vía de escape a sus problemas...?" 
La respuesta la dió Marsha Hunt en una entrevista a Film Talk, en Abril de 2004: 
"La respuesta es que se deberían hacer ambas. Y creo que esa es una de las mejores cosas que hizo Louis B. Mayer: hizo todo tipo de películas... Era un gran menú y eligió qué tipo de comida elegir cuando se fuese al cine... Yo interpretaba al jefe del departamento de investigación de un gran estudio. Me gustó como se enfocó la obra y era, además, un tema que conocía muy bien... En resumidas cuentas: le estoy tratando de conducir a la poderosa declaración de Fred Zinneman: "Las películas deberían aportar algo de alimento".

Dirigida por Jules Dassin y con Alfred Drake
Su trabajo más destacado en Broadway en esos años fue en la comedia de George Bernard Shaw, "The Devil's Disciple", 1950 que llegó a merecer la portada de la revista Life.

Unos años después con la revista
Al término de las representaciones de "El discípulo del Diablo" viajó a Europa con su esposo, Robert Presnell Jr. Fueron muchas las personalidades que trataron pero recuerda con especial cariño la invitación de Eleanor Roosevelt (viuda de Franklin D. Roosevelt) a una cena en París. Antes de emprender el viaje, las tres principales cadenas de televisión de ámbito nacional le habían ofrecido tener su propia serie de televisión. Cuando regresaron a casa, ninguna de las cadenas de televisión mantuvo la oferta. Estaba incluida en la Lista Negra de Red Channels. No se la había llamado a declarar, ni estaba acusada de nada, pero se había solidarizado con quienes creía injustamente acusados por la HUAC (Comité Actividades Antiamericanas de la Cámara). Junto a su esposo, el escritor y guionista Robert Presnell Jr, se había adherido al Comité para la Primera Enmienda, fundado -entre otros- por William Wyler, John Houston y Philip Dunne, que planearon el viaje a Washington para apoyar a sus compañeros de profesión acusados de actividades antiamericanas. Humphrey Bogart, Lauren Bacall, John Houston y otros viajaron en el mismo avión. Después del regreso, realizado en medio de un gran desánimo que contrastaba con el entusiasmo de la ida, algunos se desdijeron. La Sra. Hunt, no, y lo pagó con creces.


Marsha Hunt, 2ª por la Izq. Intérpretes, directores, escritores...
ante el Capitolio. El viaje de regreso a Hollywood fue un funeral.
Luego, vendrían las deserciones, pero no la de ella.

"Todo se basaba en el miedo: perder tu trabajo, tu buen nombre, tus ahorros, probablemente tu matrimonio, tus amigos... Fue miedo, sí. A mí me dijeron que podría volver a trabajar si firmaba una declaración jurada, admitiendo que me había equivocado al protestar y de los gestos de apoyo a mis compañeros; que estaba arrepentida porque me había dado cuenta de que todo estaba organizado por los comunistas. Les contesté que no podía jurar una mentira. No podía firmar aquella falsedad para poder volver a trabajar. Incluso, pensé: Si ésto es lo que mi profesión requiere, entonces no pueso estar en esta profesión. Los años pasaron, hice una película aquí, otra allí, pero el impulso se había ido. No fueron películas realmente buenas, aunque si me siento satisfecha de algunas, como "Blue denim" (Phillip Dunne) y "Johnny got his gun" (Dalton Trumbo)."

Fue excluida de las listas de trabajo de los Estudios, hasta el punto de casi arruinar su carrera cuando estaba en su mejor momento, obstaculizando durante varios años su trabajo en Cine, Radio y Televisión, aunque pudo hacer diversos trabajos con productoras independientes o con algún estudio importante cuando se alivió la presión. El Teatro, a donde no llegó la larga mano de los inquisidores, fue su tabla de salvación durante los primeros años de boicot y un medio en el que recuperó la ilusión por su trabajo, después de la decepción que supuso ver como Hollywood abandonaba a muchos de sus guionistas, intérpretes y artistas durante la Era McCartista. 

"Nunca me arrepentí de hacerlo a pesar del precio que tuve que pagar. El dilema fue, ¿qué ibamos a hacer con nuestras vidas, mi esposo y yo? Con tanto tiempo libre pudimos descubrir el mundo exterior. Me enamoré del planeta, no sólo de mi país, sino de todos nosotros. Casi estoy agradecida de haber aprendido lo que aprendí, tener una vida más completa y haber conocido gente maravillosa. Trabajé durante venticinco años como voluntaria representando a las Naciones Unidas."


A pesar del boicot siguió recibiendo ofertas aisladas de productores independientes pero en películas de notable interés y con excelentes repartos y equipo técnico: Actors and Sin, 1952, Ben Hetch, con Edward G. Robinson y The happy time, 1952, Columbia, Stanley Kramer (le hizo la oferta personalmente), con Charles Boyer, Louis Jourdan, Bobby Driscoll y Linda Christian.

La dualidad Cine-Teatro hizo que en 1954 no pudiera interpretar el papel de madre de James Dean en "Rebelde sin causa". La Sra. Hunt informó a Warner Bross que tenía un compromiso previo para interpretar la obra "Anniversary Waltz", coprotagonizada por Howard Duff. Estaban terminando los ensayos para un estreno inmediato. Ambas partes, Productora y Empresa del Teatro, llegaron a un acuerdo según el cual terminaría de rodar a las 17 horas para poder estar en escena cada día. Hizo las pruebas de vestuario, fotos publicitarias y asistió a la lectura final del guión en casa del director, Nicholas Ray. De improviso, Warner cambió de postura y le exigió que eligiera entre la película y la obra de teatro: la larga y negra mano del boicot había llegado hasta Warner Bross. Fiel a su primer compromiso, renunció a la película.

"Jimmy (Dean) se mostraba desinteresado mientras se hacían las fotos fijas.

No habló con nadie, ni miraba a nadie: era bastante grosero. Después de un

tiempo, para romper el hielo, le pregunté si estaba satisfecho de su papel en un

programa de la serie Campbell Playhouse de televisión. Le dije que yo disfruté

viéndolo. Sus ojos se iluminaron, me enfocaron y, ¡me miró como si fuera

un ser humano! Le dije que recordaba el nombre del escritor y me preguntó:

“¿Cómo puedes recordar el nombre del escritor?” Y seguimos hablando del programa"

Marsha Hunt, no pudo ser la “suegra” de Natalie Wood en Rebelde sin causa
pero sería su “madre” en Bombers B-52, 1957, Warner Bross, Gordon Douglas,
con Natalie Wood, Efren Zimbalist Jr. y Karl Malden. "Efren y su esposa no habían

estado en Hollywood, nos hicimos amigos y jugábamos a tenis en nuestra pista.

Karl Malden era franco y extrovertido y coincidimos con él y su esposa en reuniones.

Natalie Wood no se unió al equipo entre tomas. Siempre estaba al teléfono."


Sin embargo, a pesar del boicot intervino esporádicamente en diversas películas con papeles importantes pero no protagonistas, y como actriz invitada en capítulos de diversas series de televisión. En 1954, volvió a quedarse embarazada y por consejo de su médico decidió suspender todas sus actividades durante varios meses. A pesar de las precauciones tomadas perdió el bebé que esperaba. Tras una larga recuperación volvió a la actividad con un rodaje en Inglaterra, Diplomatic Passport, 1955, Gene Martel, Paul Tabori, con Honor Blackman, estrenada en Europa en salas de cine y en USA en televisión. Su esposo y ella aprovecharon el viaje para viajar por Europa y continuar sus actividades para Naciones Unidas, Freedon from hunger, March of dimes, Cruz Roja, Asociación para la Parálisis Cerebral, etc. 

1955, en Roma con Luperca, Rómulo y Remo






Desde su debut en 1948 hasta el 2008, en que decidió retirarse de la interpretación, su actividad fue constante, tanto en Broadway, como en Los Angeles y otras ciudades de su país, de Canadá o de Australia, con giras que duraban varias semanas.


Durante la segunda mitad de los 50s y las tres décadas siguientes su aparición en películas fue esporádica pero intervino como estrella invitada en numerosas series de televisión, aunque lamentablemente todavía fue vetada para intervenir en Bonanza por un ejecutivo de la productora de la serie, un recalcitrante seguidor de Red Channels con suficiente influencia para fastidiar.


1955, un corto hogareño para TV con Darren McGavin

1959, Blue denim, Philip Dunne con Carol Linley, Mac Donald Carey





2006, Eddie Muller, con Leah Dashe


RECONOCIMIENTO, REENCUENTROS Y HOMENAJES
Durante hace ya bastantes años, desde que se reprodujo el interés hacia una actriz que se mantenía en activo a una edad en que la mayoría se ha retirado, en cine, radio y televisión, han sido numerosos los homenajes. También, por su actividad humanitaria y a través del libro The way we wore, Styles of the 1930s, and '40s. Han sido frecuentes los reencuentros con algunos de los colegas con los que trabajo años atrás o como invitada a los homenajes a los fallecidos.